Certidumbre de una década prodigiosa
Hay un nuevo Ríos libre en camino, no sabemos si hembra o varón, es muy temprano. Pero existe la certeza de que llegará con amor.
Como los otros, nacidos en estas tierras, tendrá las oportunidades abiertas a todas sus aspiraciones. Mi sobrina, la mamá del que esperamos con ansiedad, ha terminado carreras universitarias escogidas por su vocación altruista de ayudar al prójimo.
Mi hijo de 23 años también alcanzó su diploma de Maestría y el mayor, regresó a los estudios para disputar la licenciatura, que será suya en el presente 2020.
Una sobrina, maestra de arte, vela por animales desamparados en un refugio. Otro, allá en Georgia, se ha alistado en los Marines. Es el universo de la movilidad, donde nada queda estático y decadente.
Poco antes del fin de año, grabé dos programas Pantalla Indiscreta, de TV Martí, con Diana Montero, talentosa directora de cine cubano, quien vive en nuestra ciudad, y almorcé con otro realizador joven, de su misma generación, de paso por Miami.
Hay pocos como él interesados en la cultura, me dice apesadumbrado el entusiasta muchacho, quien ha reunido un poco de dinero por estos lares y los piensa invertir en un próximo cortometraje en la isla.
La juventud cubana solo piensa en consumir, pasarla bien o escapar de aquel lugar inhóspito. No es para menos. La dictadura voluntariosa y represiva los excluye de sus planes de permanencia eterna.
El exiguo grupo cultural, sin embargo, parece no claudicar. En el pasado Festival de Cine de La Habana, donde suelen tramitarse ideológicamente sus propuestas, este año se abrieron paso y marcaron pauta en algunos de los premios.
A veces el aparato policial que vigila los eventos prefiere no afrontar y contradecir a miembros dignos de jurados, provenientes de otros países y no se entrometen en sus decisiones. Esos extranjeros son excepción, porque allí deben callar y evitar conflictos políticos inapropiados, aunque la injusticia se cometa con su complicidad.
Cuando la orden llega de arriba, sin embargo, ni el director del Festival puede parar el golpe fulminante de censura, como ocurriera en el caso de Santa y Andrés, en el 2016 o en la edición del pasado año con la película ¿Eres tú papá?, protagonizada por la actriz Lynn Cruz, a quien castigan debido a su valor de oponerse, públicamente, a la intolerancia del régimen.
También cerré la década repasando parte de la valiosa obra del legendario documentalista cubano José Padrón, realizador del Noticiero ICAIC, cuando parecía, en los años 80, que la Glásnost tendría alguna influencia en la cultura de la isla.
Dos programas Pantalla Indiscreta, disponibles en el sitio web de TV Martí, atestiguan el drama irresuelto de los llamados albergados en Cuba, hace 30 años, y de la perentoria escasez de alimentos.
Para terminar, comparto una nota franca que me escribió Padrón, exiliado en Miami, a propósito de sus comparecencias en el mencionado espacio televisivo:
“Te agradezco, una vez más, los dos programas que me has dedicado. Han sido un éxito entre amigos y público desconocido, lo que incluye a muchísimos jóvenes que no habían nacido cuando yo hice esos documentales en el Noticiero ICAIC. He recibido información de que han sido vistos en las provincias de Pinar del Río, Artemisa, La Habana, Granma y en Miami. También, en Los Ángeles, New York, New Jersey, Texas, Georgia y Florida. Me ha emocionado muchísimo todo esto que se ha generado gracias a ti, pues me consideraba olvidado. Al extremo que en el Portal del ICAIC han borrado de mi curriculum y de mi filmografía, los 8 años que estuve como director del Noticiero ICAIC”.
Twitter: @alejandroriostv. Correo: alejandrorios1952@gmail.com.