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Opinión

El suicidio es una crisis mundial y hay que actuar

La Organización Mundial de la Salud (OMS) prendió las alarmas con las más recientes estadísticas relativas al suicidio de manera global, pues se ha convertido en una de las principales causas de muerte en todo el mundo.

Provoca más fallecimientos que la malaria, el cáncer de mama o los homicidios. Y, sin embargo, sigue siendo un tema desatendido y tabú.

En Estados Unidos, de hecho, el deficiente sistema de prevención para las personas que pueden sufrir algún problema de depresión o salud mental, y la multimillonaria industria farmacéutica para la salud mental, empeora la situación de un país desarrollado. Si a eso lo agregamos que el acceso a un arma es muy fácil, las cosas se ponen de color muy oscuro.

Hoy día, Estados Unidos es el país número 34 en el mundo en tasas de suicidio, aunque, con 13 muertes por cada 100,000 ciudadanos de acuerdo a cifras del 2016. Entre los países desarrollados, a Estados Unidos solo lo supera Japón. De acuerdo con el más reciente informe de la OMS, cada año se quitan la vida unas 800,000 personas en el mundo, una cifra que pone de manifiesto un grave problema de salud pública global que necesita “medidas urgentes”.

La organización, que maneja datos y estimaciones del año 2016 para 183 países y no refleja grandes avances en los últimos años, denuncia que pese a que cada 40 segundos muere una persona a causa del suicidio, los programas de prevención distan mucho de ser globales: solo 38 de estos países tiene un plan estatal específico para reducir el número de suicidios.

El informe pone de manifiesto que casi el 80% de los suicidios se producen en los países de escasos y medios recursos, pero, no obstante, las tasas más altas de suicidio se registran en el primer mundo.

No cabe duda de que este es un problema que debe ser revisado por las autoridades sanitarias de todos los países para impulsar medidas que aborden el suicidio desde diferentes ángulos, que incluyan el enfoque médico, social y educativo; con servicios incluidos en los planes de salud.

Además de impulsar políticas que permitan mejorar la calidad de vida de los habitantes y disfrutar actividades deportivas y artísticas.

En el caso de Estados Unidos en particular algunas propuestas del Partido Demócrata que sugieren un seguro universal de salud han desatado gran controversia entre sus opositores. Entre menos seguridad de salud existe se ha revelado que hay más casos de problemas de salud mental no tratada, por ende un incremento en los suicidios.

La Oficina del Censo informó que en septiembre el número de estadounidenses sin seguro médico subió en 2 millones de personas desde 2017 (un año después que llegara Trump, y de hecho porque ahora en parte ya no es obligatorio tener seguro médico por orden del presidente).

Este es el primer aumento en casi una década. Incluso con una economía saludable y una baja tasa de desempleo, más de 27 millones de personas no estaban cubiertas por un seguro médico en ningún momento el año pasado según reportó la página web Politico.

Y eso podría crecer a 35 millones para 2029, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.

Los estadounidenses se están muriendo más jóvenes por numerosos problemas como el alcoholismo, y depresiones. Es hora de actuar.

Escritora colombiana. Twitter: @sabinacovo.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de enero de 2020, 5:00 a. m..

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