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Opinión

Rubio: El T-MEC representa una victoria importante para los floridanos

Los presidentes Enrique Peña Nieto (México, izq.) y Donald Trump (EEUU), y el primer ministro Justin Trudeau (Canadá), firman el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), el 30 de noviembre de 2018 en Buenos Aires, Argentina, durante la cumbre del G20.
Los presidentes Enrique Peña Nieto (México, izq.) y Donald Trump (EEUU), y el primer ministro Justin Trudeau (Canadá), firman el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), el 30 de noviembre de 2018 en Buenos Aires, Argentina, durante la cumbre del G20. Departamento de Estado de EEUU

Mientras Washington D.C. sigue profundamente polarizado, este parálisis partidista se calmó esta semana con la aprobación en el senado del tratado entre México, los Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Independientemente de sus punto de vista sobre el acuerdo anterior, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el T-MEC hace cambios importantes que fortalecerán a los trabajadores estadounidenses y profundizará los lazos con nuestros vecinos. Todo mientras defiende y amplía las oportunidades para un trabajo digno en nuestro país.

La administración del presidente Trump merece crédito por aprovechar esta oportunidad geopolítica en la que el congreso de EE.UU. se unió por encima de los disparates partidistas para asegurar un importante cambio de político.

El T-MEC en sí representa una victoria importante para los floridanos. El tratado toma medidas significativas para facilitar el crecimiento económico en temas comerciales en nuestro estado, en especial entre nuestras 3.4 millones de pequeñas empresas, las cuales se beneficiarán de nuevas disposiciones destinadas a ayudarlos.

Así como los floridanos tienen mucho que celebrar, la nación entera también. El T-MEC es el proyecto de ley más favorable para los trabajadores estadounidenses pasada por Washington D.C. recientemente. Esta legislación derriba obstáculos para los exportadores agrícolas de EE.UU. y también para los exportadores de productos agrícolas como los lácteos, trigo y pollo. El tratado expande el acceso al mercado Canadiense para nuestros agricultores.

El T-MEC también actualiza el comercio estadounidense tras varios cambios en la composición de nuestra economía en las últimas décadas. Entre los elementos más dañinos de nuestra política, en temas de económica, está la incapacidad de identificar y defender a las industrias vitales para nuestra seguridad nacional. Específicamente, la defensa de aquellas industrias que también brindan oportunidades para un trabajo estable y productivo para la fuerza laboral de nuestra nación.

Este tratado es un paso significativo contra ese tipo de apatía. El T-MEC reforzará nuestra base manufacturera, con disposiciones específicas para impulsar la producción del acero de EE.UU. y los carros estadounidenses. El acuerdo también aborda temas importantes y recientes de la economía, como por ejemplo el comercio digital, el cual impulsará aún más el surgimiento de la Florida como un centro tecnológico para la región.

Al aprobar el T-MEC, EE.UU. ha dado un paso importante en su visión de cómo es un régimen de comercio internacional más equilibrado, una de las cuestiones en temas de economía más importantes de nuestro tiempo. Las garantías de una aplicación laboral más fuerte por parte de México disminuirán la tendencia del traslado de corporaciones al sur de la frontera para sus producciones, donde las leyes a menudo se administran subjetivamente.

Por lo general, el T-MEC incentiva una mayor producción de industrias domésticas y debería redirigir más inversión a los Estados Unidos. Todo esto mientras se mantienen unas relaciones comerciales sólidas y mutuamente beneficiosas con nuestros vecinos del norte y del sur, nuestros dos principales socios comerciales en el mundo. Si bien, el tratado se centra específicamente en el comercio de América del Norte, también está con la lupa puesta en China. El T-MEC incluye disposiciones explícitas para expulsar del tratado a cualquier miembro del acuerdo que busque un pacto comercial insensato con Beijing.

Ningún acuerdo comercial es perfecto, y mientras muchos agricultores y ganaderos estadounidenses están celebrando, los productores de frutas y verduras de la Florida tuvieron que defenderse por sí mismos. Los productores de la Florida merecen una solución efectiva y duradera a los problemas que el TLCAN impuso. Si bien, el T-MEC no mejorará su situación, sigo confiado en que esta administración continuará buscando la manera de abordar las distorsiones en los precios del mercado nacional de productos perecederos y de temporada. También, confió en que la administración abordará el tema de la creciente competencia desleal en temas de importación.

El T-MEC se queda corto en su falta de protecciones en temas de exclusividad de mercado para medicamentos biológicos y su cláusula de suspensión es relativamente corta, de 16 años — pendiente a extensiones. Pero, que no quepa la menor duda, en esta era tan profundamente partidista en la política, el T-MEC es una victoria sustancial para los trabajadores estadounidenses y un paso hacia la visión del capitalismo para el bien común en los Estados Unidos.

El senador federal Marco Rubio (R-Miami) representa a Florida.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de enero de 2020, 7:49 p. m..

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