Obamacare y su impacto directo en la lucha contra el cáncer
Hay una buena noticia entre toda la información negativa que ha generado la política esta semana (dígase el juicio político del presidente, la decisión de la Corte Suprema sobre inmigración y carga pública, etc.).
En este caso tiene que ver con la salud (y no, no es acerca del coronavirus que tiene al mundo en vilo, porque esa sí que es una mala noticia). Es una noticia que pudiera estar ligada a la prevención que el Obamacare o ley de salud asequible ha ofrecido en los últimos años.
Porque aunque el programa de salud, aprobado por el Congreso e ideado por políticos tanto demócratas como republicanos, liderado por el ex presidente Barack Obama, está lejos de ser perfecto, este plan sí ha asegurado que muchos enfermos reciban tratamiento médico, algo que no ocurría antes porque ningún seguro médico cubría las condiciones preexistentes. O peor aún, si estaban ubicados en una escala de ingresos de clase media al momento de ser empleados a medio tiempo o contratistas ni siquiera tenían medicina preventiva por décadas.
Un informe de la Sociedad Americana del Cáncer ha asegurado que la tasa de mortalidad por esta enfermedad registró el mayor descenso de su historia en un solo año, 2.2%, entre 2016 y 2017. La ley de salud asequible entró en vigor en 2010, y durante su implementación muchos factores pudieron haber sido relevantes para lograr este descenso. Pero, sin duda, uno de los más importantes es que los estadounidenses hoy día puedan tener acceso a servicios médicos cuando tienen una enfermedad.
Otro factor importante es la reducción del consumo de tabaco y los avances realizados para los tratamientos del carcinoma pulmonar, aunque hay que tener en cuenta que también se han visto casos de muertes por personas que usan el vaping o cigarrillo electrónico.
El estudio de la Sociedad Americana del Cáncer habla de los avances logrados en la última década en términos de diagnosis y tratamiento, como el uso de cirugías menos invasivas que han ayudado a que la recuperación sea más rápida que años anteriores. El informe de la asociación menciona además como positiva la inmunoterapia y el uso de células T desde 2015 para eliminar tumores.
De igual forma, los tratamientos de melanomas han mejorado de forma drástica gracias a dos terapias aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) y el informe resalta que desde la introducción de estos tratamientos en 2011 los índices de mortalidad de hombres y mujeres entre 20 y 64 años han descendido a un ritmo del 7% anual.
Aunque el colectivo médico aplaude el drástico descenso del número de fumadores a nivel nacional, ahora el principal campo de batalla es la obesidad y las enfermedades derivadas del exceso de peso, la falta de ejercicio y la mala alimentación. Las patologías relacionadas con el riñón, el útero, el hígado y el páncreas están en ascenso.
El pasado 17 de enero, el subsecretario adjunto del Departamento de Agricultura (USDA), Brandon Lipps, propuso nuevas reglas para el Servicio de Alimentos y Nutrición que permitirían a las escuelas reducir la cantidad de verduras y frutas necesarias servidas en el almuerzo y el desayuno, al tiempo que les otorgan licencia para vender más pizza, hamburguesas y papas fritas a los estudiantes. La agencia es responsable de administrar programas nutricionales que alimentan a casi 30 millones de estudiantes en 99,000 escuelas.
Ahora, si tenemos en cuenta que el presidente Donald Trump recientemente promovió la idea de comer más hamburguesas y más papas fritas, y menos vegetales en las escuelas, dando un duro golpe a los avances nutricionales que existen, sumado a la intención de querer (y no haber podido) abolir el Obamacare, es cuando más nos damos cuenta que este presidente por la única persona que se preocupa es por él mismo. Y su bolsillo. Poniendo en riesgo la nutrición de nuestros niños.
Escritora colombiana. Twitter: @sabinacovo.