Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

La catástrofe económica que se aproxima

Estamos a un paso de una catástrofe económica con consecuencias comparables a la Gran Depresión de 1929. Lamentablemente para nosotros, el coronavirus nos afectó en el peor momento. Tenemos un liderazgo político frívolo que no resuelve, sino genera otros problemas económicos y sociales.

Al final, el coronavirus va a ser contenido y, con el tiempo, limitado a afectar a un sector pequeño de la sociedad. Seguramente se crearán medicinas, especialmente vacunas, que nos permitan mitigar los males que estamos viviendo en este momento.

Sin embargo, los efectos secundarios del coronavirus van a ser catastróficos a corto plazo. Los diversos planes de contingencias de gobierno federal, estatal y municipal para limitar la diseminación del virus nos permiten controlar la difusión de la enfermedad y la muerte.

Empero, estas políticas de contingencia son, al mismo tiempo, impedimentos que desfavorecen el flujo libre de bienes y servicios en el mercado.

Las medidas de contingencia nos protegen de las enfermedades que propaga el coronavirus, pero también afecta el bienestar de las diversas industrias que dependen de los dividendos que producen las transacciones económicas.

De entrada, el sector más afectado es el de transportes –aviación y carreteras—, la industria hotelera y los negocios que generan capital a través de la venta y el servicio de ventas de boletos y programas de viajes.

Un amigo mío que tiene una agencia de viajes me comentaba que, “con mucho dolor voy a tener que reducir el número de trabajadores para evitar la descapitalización y el quiebre de mi empresa”. Lamentablemente ese es un ejemplo claro cómo operan las empresas chicas, medianas y grandes. Los afectados directos somos los trabajadores.

Por lo que veo, una crisis económica, similar a la que ocurrió en 1929 se aproxima en los próximos meses. Nuestro sistema económico no estaba blindado para este tipo de atenuantes biológicos. Es más, pareciera que el coronavirus “planeó” atacarnos en el momento en que nuestro país tiene el liderazgo más débil de su historia constitucional.

Para nuestro pesar, el modelo de desarrollo que impera hoy es muy similar o igual al modelo que operaba cuando nos afectó la Gran Depresión. Unos años antes de 1929, las políticas liberales estaban en su auge; hoy el trumpismo restableció el neoliberalismo económico. Este tipo de política deja desnudo y debilita al Estado de una acción coordinada.

Estamos en un momento difícil. El paquete de rescate de un billón de dólares no creo que sea suficientes para restaurar el orden. Por lo menos necesitamos tres billones. Irónicamente tanto dinero y sin respaldo económico (valor-trabajo) crea inflación y su resultado es la crisis. Creo que no tenemos salida.

Humberto Caspa, Ph.D., es profesor e investigador de Economics On The Move. E-mail: hcletters@yahoo.com.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de marzo de 2020, 7:31 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA