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Opinión

Es fundamental proteger el derecho al voto en medio de la crisis del coronavirus

El mundo está en crisis. La pandemia de COVID-19 ha cambiado la vida cotidiana en los Estados Unidos y en todo el mundo. Nos ha despojado de cualquier sentido de normalidad y rutina.

Pero mientras luchamos contra este virus con todo lo que tenemos, no podemos dejar que le quite al pueblo estadounidense el único derecho que protege a todos los demás: el derecho a votar. Por eso es fundamental que nuestros líderes brinden claridad y no confusión cuando se trata de las urnas.

Los senadores Amy Klobuchar y Ron Wyden han introducido un proyecto de ley para hacer precisamente eso. Dentro de los 30 días de su promulgación, la Ley de Boletas de Emergencia para Desastres Naturales y Emergencia del 2020 requeriría que los estados armen un plan de contingencia para que los votantes elegibles emitan sus boletas durante estados de emergencia, como la pandemia COVID-19. Esto no solo nos ayudaría a evitar la posibilidad de retrasar las elecciones, sino también a garantizar que los estadounidenses no pierdan la oportunidad de asegurar que sus voces sean escuchadas.

Específicamente estos planes de contingencia deberían permitir a los votantes votar por correo sin ninguna excusa específica y votar temprano en persona durante los 20 días antes de una elección.

Proteger la salud, la seguridad y el voto

Nadie debería tener que poner en riesgo su salud y seguridad para ejercer sus derechos constitucionales en las urnas.

Los estados deben enviar las boletas automáticamente a los votantes registrados; los votantes deben poder enviar esas boletas por correo de forma gratuita o con franqueo prepagado antes de la fecha de la primaria; los votantes también deben poder entregar las boletas en lugares previamente designados, como es el caso en Arizona o hacer que alguien más entregue la boleta por ellos; y las boletas deben aceptarse siempre y cuando estén mataselladas el día de las elecciones y se reciban dentro de los 10 días de la elección.

En caso de que ocurran votaciones en persona, los estados deben moverse de inmediato para ampliar los días y las horas de la votación anticipada. Esto no solo reducirá las filas donde todavía se lleve a cabo la votación en persona, sino que también les permitirá a los estadounidenses más libertad y flexibilidad para asegurar que sus voces puedan ser escuchadas.

Finalmente, los estados deben tomar medidas para garantizar que se cuente cada voto elegible.

A medida que más estados se mueven para implementar el voto por correo, inevitablemente nos encontraremos con problemas de proceso, como firmas de votantes que no coincidan. Pero los votantes no deberían pagar el precio de estos problemas y perder su voto. Los estados deben estar preparados para manejar estas situaciones de una manera justa para los votantes y revisar a fondo cualquier “error” que pueda invalidar una boleta y darle al votante la oportunidad de corregir ese error cuando sea posible.

Ayudar a los estados a pagar para proteger la boleta

Por supuesto, estas políticas requerirán una financiación significativa. Por eso cualquier estado que cumpla voluntariamente con tales reformas recibirá pagos equivalentes a los costos que haya incurrido.

Los demócratas han trabajado constantemente para eliminar los obstáculos a la votación. En este momento de crisis es lógico que una vez más estemos liderando el trabajo para que sea más fácil y seguro votar en lugar de permitir que nuestra democracia se detenga. Como presidentes de los comités demócratas, instamos al Congreso a que apruebe el proyecto de ley Klobuchar-Wyden de inmediato y que el presidente Donald Trump lo firme, para que estas reformas puedan implementarse en noviembre, así como para las primarias pendientes en los próximos meses. También imploramos a los estados que implementen estas políticas para garantizar que las voces de los votantes sean escuchadas.

Estamos viviendo en tiempos inciertos. Eso significa que necesitamos un liderazgo claro y confiable para asegurarnos que podamos superar esta crisis juntos. Nada menos que la salud y el futuro de nuestra democracia está en juego.

Tom Pérez es presidente del Comité Nacional Demócrata. Alex Padilla es Secretario de Estado de California y presidente de la Asociación Democrática de Secretarios de Estado. La representante Cheri Bustos de Illinois es presidente del Comité de Campaña del Congreso Democrático. La senadora Catherine Cortez Masto de Nevada es presidente del Comité de Campaña del Senado Democrático. La Fiscal General de Massachusetts, Maura Healey, y la Fiscal General de Oregón, Ellen Rosenblum, son copresidentes de la Asociación de Abogados Generales Democráticos. Eric Garcetti es alcalde de Los Ángeles y presidente de la Conferencia Nacional de Alcaldes Democráticos.

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