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Opinión

El misterioso tablero de la Ouija

Pregunto: ¿cuántas comentarios e historias hemos escuchado referente al riesgo y los enigmas que rodean al afamado tablero de la Ouija? Siempre que se hace referencia a la misma, se habla del tablero maldito.

La palabra Ouija, ícono de la comunicación hombre-inframundo, se deriva de la fusión germano-francesa de los términos ‘Oui’ (sí) y ‘Ja’ (sí), son análogos en sus respectivos idiomas, y es más que una contundente afirmación.

Se cuenta que el nacimiento de este misterioso tablero fue en la antigua Grecia. Pitágoras (540 a.C.) filósofo y matemático, empleaba un dispositivo similar cuando se congregaba con sus seguidores y a través de una tabla mística que se movía con ruedas y trazaba códigos, el filósofo y uno de sus estudiantes descifraban a la audiencia las señales del mundo invisible.

Antes del nacimiento de Confucio, en China, se usaba algo parecido, para ellos era una forma segura de comunicarse con los espíritus de los fallecidos. Las altas esferas del Imperio Romano realizaban prácticas similares, y los indígenas de la América precolombina utilizaban unos tableros mágicos para localizar personas y objetos perdidos, así como para rituales religiosos.

Harry Houdini y Arthur Conan Doyle tenían una amistad asentada en una atracción común, la Ouija, aunque disentían en sus criterios sobre el tema. Houdini asumía que era una farsa. El escritor escocés, por el contrario, golpeado por la muerte de su hijo en la Primera Guerra Mundial, consideraba de buena fe, que se trataba de un procedimiento para conectar con los espíritus.

La Ouija es parte de nuestra cultura general desde hace varios años, ya sea por las películas donde la vemos abrir dimensiones siniestras o por tradición, pero empezó a ser más popular en 1891 cuando fue patentada por Eliah Bond. El empresario alegaba que el término, “Ouija”, era una misteriosa palabra egipcia que equivalía a ‘buena suerte’; años después, uno de sus socios, William Fuld, difundió que era mentira, que solo se trataba de una farsa publicitaria.

Después de la Segunda Guerra Mundial aumentó su popularidad, llegándose a vender 50,000 tablas. En 1967 fue adquirida por la compañía Parker Brothers y solamente en ese año se vendieron 2 millones de tablas, superando al clásico Monopolio. Lógicamente no todo fue color de rosas. Se reportaron crímenes donde los culpables aseveraban que la Ouija les había sugerido cometer esos delitos. Por ejemplo, en Nueva York, una mujer afirmó que la Ouija le indicó que decapitara a su madre y pusiera el cuerpo 15 días en la sala de su casa antes de enterrarla. La Ouija se fue tornando en un objeto satánico y en 1973 con el estreno de la película “El Exorcista”, las personas comenzaron a verla como una puerta al infierno y debido a grupos extremistas religiosos, esta leyenda prosperó.

Hay discrepancias en referencia a la Ouija, muchos aseguran que sí les han ocurrido eventos paranormales al utilizarla, mientras que otros garantizan que es un engaño.

La tabla de la Ouija tiene inscritos diferentes símbolos, letras y números. Para que funcione un grupo de personas deben colocar sus manos en torno a un puntero o plancheta que actúa como traductor de los mensajes, y una tercera persona o alguno de los participantes, debe realizar las preguntas al espíritu con el que hipotéticamente intentarán contactar. La concentración de todo el grupo hace que las energías del más allá muevan esta plancheta, dejando que el espíritu converse con ellos. Muchas personas se sienten atraídas por la posibilidad de contactar con un ser querido ya muerto, otros por curiosidad y otros por diversión.

Según los científicos el movimiento involuntario de la plancheta que se utiliza como indicador de respuestas en el tablero no significa una conexión con el mundo espiritual. Sin embargo, ellos admiten que es posible hacer movimientos sin darse cuenta de que es uno quien los está realizando, fenómeno que se conoce como el efecto “ideomotor”. Este es un fenómeno fisiológico que nos permite mover partes de nuestro cuerpo de forma involuntaria. La Ouija combina el efecto ideomotor con nuestra respuesta emocional a las preguntas que se le hacen a el tablero.

Un estudio realizado en una Universidad de Canadá evidenció que, además de los poderes misteriosos que se le otorgan, la tabla puede manifestar la parte subconsciente de quienes la utilizan.

Por el momento es una teoría si las fuerzas del bajo astral o los espíritus son entidades que habitan en los tableros de la Ouija, pero quizás el peligro más fuerte está dentro de nuestras propias mentes.

Astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Contacto: 305-987-3817, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrology; www.esoterismomagia.com.

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