Padre Sergio Carrillo, adiós a un pastor y héroe cubano
Con la bandera cubana luciendo su estrella solitaria y la de los combatientes de la Brigada 2506 salió el féretro del sacerdote Sergio Carrillo, rumbo al Cementerio Católico en el Doral.
Carrillo fue un hombre sencillo que cumplió con su conciencia patriótica y con su misión pastoral de forma íntegra.
Siendo apenas un adolescente comenzó su labor patriótica de alfabetizar a los campesinos del oriente de Cuba y además llevarles el catecismo de la Iglesia Católica de la mano de Manuel Artime.
Por estas actividades tuvo que abandonar Cuba en el año 1960 y llegar a Miami donde por su condición de negro sufrió discriminación por parte de los noreteamericanos en aquella lamentable época donde se practicaba el racismo de forma institucional. Pronto salió a entrenar a Centroamérica para volver a Cuba en abril de 1961 como paracaidista de la Brigada 2506 durante la invasión de Bahía de Cochinos.
Fue paracaidista, especialista en morteros y además enfermero que brindaba los primeros auxilios a los heridos durante los combates. Al fracasar la invasión, Sergio Carrillo cayó prisionero de las fuerzas comunistas en la Isla y permaneció secuestrado por sus captores hasta que lo liberaron junto a sus compatriotas y regresó al exilio.
Pronto comenzó su camino para convertirse en sacerdote, el camino espiritual lo había iniciado siendo casi un niño al recibir la primera comunión y convertirse en catequista de los Boy Scouts en La Habana, su ciudad natal.
Sirvió a Cristo como sacerdote en diversas comunidades en Estados Unidos y en Colombia. Salvó almas de la destrucción de las adicciones, animó grupos de jóvenes, creó espacios para la oración y la caridad y sobre todo llevó su sabiduría y su carisma con la humildad que siempre lo caracterizó.
El Padre Sergio Carrillo combinó el amor por Cuba, su patria esclava, con el amor a Cristo. La simbiosis de esos dos amores marcó el camino de una vida de servicio y virtud.
El 13 de julio de 2020, cubanos, colombianos y centroamericanos le dimos el último adiós a un héroe de la lucha por la libertad de Cuba y un pastor fiel que nunca abandonó su rebaño.
Con las palabras de sus compañeros de la Brigada 2506, el testimonio de los jóvenes colombianos de los Boys Scouts, el de un muchacho que abandonó el alcoholism gracias al Padre Carrillo, junto a las notas del himno nacional cubano, descendió el féretro lentamente mientras llovía en la húmeda tarde de Miami.
Adiós Padre Sergio, la Patria lo contempla orgullosa.
Escritora cubana exiliada.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de julio de 2020, 3:17 p. m..