Genocidio en Cuba por hambruna
En estos momentos el pueblo cubano sufre hambre como nunca en las últimas seis décadas de socialismo marxista.
Ni siquiera las personas que, gracias al cuentapropismo o a las remesas de sus familiares cuentan con dólares americanos o con los dolarizados CUC, pueden adquirir alimentos o artículos de aseo. Las tiendas se han quedado desabastecidas.
La desnutrición se convierte en el mejor aliado de la pandemia que azota a la humanidad incluyendo a Cuba. Alimentar al pueblo cubano se convierte en un imperativo moral.
No es el momento de apretar las sanciones económicas contra Cuba, sobre todo teniendo en cuenta las experiencias pasadas. Ninguna sanción ha propiciado cambios en el país. Se sabe, además, que las clases dirigentes siempre encuentran lo necesario sin someterse a la humillación de las colas.
Las presiones económicas, supuestamente orientadas contra los gobernantes, solo afectan a los sufridos gobernados. La obstaculización de ayudas a los cubanos sólo podría calificarse de medida criminal.
Los países del mundo, comenzando por Estados Unidos, deben propiciar el envío de ayuda humanitaria al pueblo cubano.
Los cientos de miles de cubanos residentes en el exterior están más que dispuestos a enviar de todo a Cuba, a saber, comida, medicinas, ropas, artículos de aseo, semillas para siembras de corto plazo y aperos de labranza. Para ciertos envíos de alto calibre habría que usar la vía marítima. Así como los colonizadores españoles trajeron caballos, reses, ganado lanar, cerdos, gallinas y toda clase de equipos, así ahora habría que enviar hasta ganado en pie para expandir la producción pecuaria. También necesitan medios de transporte, aunque sólo sean humildes bicicletas y motocicletas. Todos los envíos tendrían que hacerse a nombre de particulares, no a las agencias gubernamentales.
Los cubanos están deseosos de producir. El gobierno cubano debe dar riendas sueltas a la creatividad de sus ciudadanos, en vez de frenarlos. Si no permite esos envíos masivos a particulares, no podrán culpar del genocidio por hambruna al tan culpado imperialismo.
Eduardo M. Barrios, S.J.; correo: ebarriossj@gmail.com.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de agosto de 2020 a las 5:58 p. m..