Las escuelas deben regresar a la ‘normalidad’ pero de manera segura
Frustración. Este es quizá el sentimiento generalizado entre los padres de familia con el inicio de clases virtuales este nuevo año escolar; que en Miami-Dade arrancó con un colapso de la plataforma del condado.
Y es que después de un verano poco tradicional, muchos guardaban la esperanza de que sus hijos pudieran retornar a clases de manera presencial. No solo por la salud mental de los pequeños, sino por la necesidad de trabajar de los padres. Aunque sin duda ya hoy, entradas en las semanas, está visto que las clases presenciales no son seguras en materia sanitaria para nuestros hijos.
Y es que la pandemia del coronavirus ha causado algo más de 30 millones de contagios y casi 950,000 muertes alrededor del mundo. Ha dejado ver los grandes retos a los que se enfrentan quienes tienen hijos, especialmente en edades de preescolar y primaria, y no cuentan con un soporte familiar. Y ni hablar de aquellos que son solteros o cabeza de familia; en EEUU alrededor de una cuarta parte de los niños viven en hogares monoparentales, según un estudio del Pew Research Center.
Una columnista del New York Times lo dijo desde julio, en la época del coronavirus debes escoger: o tienes hijos o tienes trabajo. Y no se equivocaba. Sus cuestionamientos, que parecen haberse quedado en el vacío, son hoy más válidos que nunca.
¿Por qué no estamos escuchando más debates al respecto? ¿Cuáles son las opciones para los padres trabajadores? ¿Por qué, aunque todos aceptamos que estamos cansados no hacemos más ruido?
Quizá sea por las respuestas con las que uno se encuentra cuando plantea este tipo de preguntas “no sabemos si es seguro que los niños regresen a las escuelas”, o “por qué quieres que los profesores se enfermen”. O la más fría de todas: “los profesores (y escuelas) no son niñeras”.
Lejos de considerar a los profesores como niñeras, es necesario reconocer que las escuelas hacen parte de la vida “normal” de todo niño. Y, por ende, de toda familia.
En Estados Unidos la educación hasta el grado 12 es gratuita lo que permite que, sin importar la condición económica, todo niño pueda culminarla. E incluso cuenta con programas de alimentación para garantizar que al menos dos veces al día los menores reciban comida. No es posible pensar hoy, entonces, que todos los padres de familia tienen la posibilidad de quedarse en casa y acompañar a sus hijos durante la educación virtual; mucho menos tienen la posibilidad económica de pagar a alguien para que lo haga.
Poco a poco vuelve la sensación de “normalidad” a las ciudades de Florida. Restaurantes, bares y hasta moteles empiezan a abrir; sin embargo, escuelas y parques infantiles continúan cerrados sin medidas de sanidad para poder reabrir.
Las escuelas de Miami-Dade, algunas desde antes sobrepobladas no podrán distanciar a los estudiantes. Las empresas comienzan a presionar para terminar el teletrabajo y volver a las oficinas. La necesidad de reabrir la economía para evitar una crisis mayor es innegable, como también lo es dar opciones a los padres de familia para que puedan retomar sus trabajos.
De lo contrario el remedio puede ser peor que la enfermedad, niños en manos de abuelos o vecinos, o solos en casa que al final no cumplirán con sus labores académicas. También está la posibilidad de “alternarse” el cuidado con otros padres, pero esto aumentaría el número de personas con las que estarán en contacto.
Es vital que los gobernantes y organizaciones trabajen conjuntamente para ofrecer soluciones que permitan un regreso a la normalidad.
Es necesario también, que las empresas sean pacientes y flexibles mientras las escuelas encuentran una manera de acoger nuevamente a los estudiantes en las aulas.
Y es que siendo Estados Unidos el país con mayor número de padres solteros (según un estudio del Pew Research center de 2019) es necesario pensar en un cuidado infantil asequible, como un pilar fundamental para el progreso de la sociedad.
Escritora colombiana. Twitter: @sabinacovo.