Cinco reformas para transformar a Nicaragua y al continente | Opinión
No se trata de montarme en las muletillas de nuestra achacosa clase política tradicional, al venir a decir que escribo para pretender reformar a mi país, Nicaragua, o para sugerir cambios relevantes en el Continente desde miopes arengas panfletarias electoreras, que no convencen ni siquiera a sus propios mentores.
Sino que, a falta de propuestas reales y tonificantes que en realidad logren las grandes transformaciones que se requieren para salir de la pobreza y convertir a la región en una desmitificada pero real zona de la esperanza y el progreso, si existe una iniciativa accionaria, científica, propositiva y elocuente. Ese es el caso de la propuesta de las Cinco Reformas, proyecto político que surge del Foro Liberal de América Latina, capitaneado por Alberto Mansueti, un argentino muy ducho en las lides de cómo poder hacer cambios desde un capitalismo humano y eficiente que formule dichas transformaciones bajo la esfera un gobierno limitado.
Este año 2020, que agoniza entre pestes y vacunas, desestabilizaciones monetarias, narcoestados, rechonchas burocracias, cavernarios tiranos y rebrotes de las izquierdas, ha sido también positivo desde la perspectiva del surgimiento de nuevas tendencias. Ha surgido una alternativa política económica, la cual a través de nuevos partidos políticos en Chile, Perú, Guatemala y Costa Rica, entre otros, está empezando a penetrar desde el liberalismo clásico, la idea de alcanzar transformaciones reales, más allá de las tentaciones electorales y desde una cimera ética pública que rompe con todo el pasado.
¿Qué son las Cinco Reformas o Soluciones? Interesante saber de ellas. Según el Foro Liberal de América Latina, las reformas basan su programa político continental fundamentada en los pilares esenciales del Liberalismo Clásico, el cual se distancia de los mamarrachos pseudo liberales que hemos tenido, lo que permitiría que “todos nuestros países alcancen las más altas cotas de estabilidad y progreso”, según indica dicho Foro en su sitio web. Estas reformas son en este orden: política, económica, educativa, médica, y una final de jubilaciones y pensiones.
¿Están pensando en estos temas nuestras flamantes “oposiciones políticas” para competir y destronar a las dictaduras de Cuba, Venezuela, Bolivia o Nicaragua? Definitivamente no.
Y aquí es donde la cosa se pone buena, pues ante tanto descrédito de las burocracias gubernamentales, de derecha y de izquierda y ante la sostenibilidad y el avance de las delincuenciales narcodictaduras en los países referidos, precisamente a causa de las malas derechas (en las que indefectiblemente se prestan al juego sucio los grandes capitales y consorcios económicos, sectores académicos y hasta gran parte de la intelectualidad por cuotas prebendarios), se vuelve imperativo que la ciudadanía sepa de nuevas alternativas políticas. Y esta es una de ellas.
Bajo estos preceptos, y desde el exilio impuesto por la dictadura de Daniel Ortega, un grupo de demócratas creyentes en la filosofía del Liberalismo Clásico como Juan Carlos Martínez desde acá en Estados Unidos, Alfredo Hernández desde España, Miguel López Baldizón en Costa Rica y otros quienes desde dentro de Nicaragua abrazan esta perspectiva como el joven Emerson Ortiz y el suscrito, entre otros, hemos iniciado la formación del Partido Liberal Clásico, totalmente diferenciado del resto del liberalismo nicaragüense.
En efecto, debe haber un compromiso ciudadano para propiciar un mundo mejor. Sin revoluciones fracasadas y corruptas a las cuales hay que proscribir, como en el caso de Nicaragua en donde el Frente Sandinista aun en el poder proscribió al somocismo; ni con malas derechas como las hay en la mayoría de gobiernos actuales de Alaska a Chile. La solución bien puede estar en gobiernos limitados, y estos son efectivos para frenar la corrupción.
Volviendo a las Cinco Reformas (5R), Alberto Mansueti ha lanzado un reto. Ha dicho que si hay otra propuesta mejor que esta, la del Foro Liberal de América Latina, lanzaría la suya al cajón de la basura y apoyaría una nueva. ¿Hay quien le tome la palabra?
Ariel Montoya es un escritor y periodista nicaragüense exiliado en Estados Unidos. Su nuevo libro se titula “Breve Canto Personal”.