No dudo que una nueva era está por comenzar para Venezuela | Opinión
Cien años de era positivista y democrática venezolana (1908-1998], de Juan Vicente Gómez (inclusive) a Hugo Chávez (exclusive), no las borra el que quiere.
Reconociendo tránsitos gendarmes, restrictivos de libertades civiles y políticas, el siglo XX fue el período de mayor desarrollo social, económico, industrial y cultural del país. La denominada IV república fue fascinantemente pujante, siendo falsa la narrativa de la lucha de clases. Un clúster de profanación, antihistórico.
Desde la llegada de Rómulo Betancourt hasta la injusta defenestración de Carlos Andrés Pérez de su presidencia, Venezuela vivió el periodo de mayor riqueza y progreso de su historia. Desmerecerlo obedece a una estrategia Orwelliana de desintegración social, que apunta meter las ovejas en el corral. Y esquilmarlas.
El Puente Rafael Urdaneta —mejor conocido como el puente sobre el Lago de Maracaibo— fue encargado por Marcos Pérez Jiménez al notorio ingeniero civil italiano Riccardo Morandi. El consorcio lo integraron Precomprimido C.A., Wayss & Freytag A.G; Julius Berger y Phillip Holtzman A.G. Fue construido en hormigón armado y pretensado, con una longitud de 8,678 metros y 134 pilares. La concepción de esta mega obra, al igual que las Torres del Silencio, el Hotel Humboldt o la Ciudad Universitaria de Carlos Raúl Villanueva, seguían una visión-país modernista, espléndida, robusta, estilizada, propia de un pensamiento rector, ilustrado y estadista, desprendido de dogmas y reflujos pobrecitistas.
Guri es otro ejemplo de magnanimidad. La ejecución y planificación de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, Embalse de Guri, comenzó en 1947 cuando Rómulo Betancourt era presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno, y se culmina durante el gobierno de Rómulo Gallegos. En agosto de 1963 arranca la excavación y termina en 1978. Un embalse a una cota máxima de 215 metros sobre el nivel del mar, 20 turbinas y una inversión total de $5,800 millones, que llegó a una capacidad instalada 10,000 MW (45k gigavatios), tercero en potencia del planeta. La energía extra llegaba a Boa Vista, Cúcuta y la Guajira Colombiana.
Visionarios como Leopoldo Sucre Figarella (Tumeremo, 1922), hicieron de Guayana un complejo industrial irrepetible. El complejo de empresas básicas de Bolívar solo comparable con la instalada en naciones caucásicas. Un emporio de energía y urbanismo devastado en los últimos cuatro lustros.
“Científicos y ambientalistas señalan que la deforestación en las cuencas hidrológicas ha sido provocada por la minería aluvial de oro y diamantes de mafias desde 2011 (Chávez nacionaliza concesiones mineras) causa de la sequía del Embalse de Guri”.
La Represa de Macagua es otra obra monumental del “Plan Nacional de Electrificación” de 1956 para fomentar el ahorro de petróleo como combustible de las termoeléctricas, resultado de la “Comisión de Estudios para la Electrificación del Caroní” (1953) por la Corporación Venezolana de Fomento (CVP), bajo la dirección de Rafael Alfonzo Ravard. Un venezolano, militar e ingeniero íntegro cuya retina no la empañó la ideología. Fue el primer presidente de PDVSA.
No podemos dejar de mencionar el complejo hidroeléctrico Uribante Caparo “Leonardo Ruiz Pineda”, que se apoya en un sistema de cuatro presas construidas entre 1980 y 1986 con una superficie de 2,000 hectareas […] Obras concebidas y ejecutadas por los gobiernos de Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez, Luis Herrera Campins y Jaime Lusinchi, presidentes que aportaron al país todo un movimiento cultural, agroindustrial, siderúrgico, universitario, petrolero y urbano, entre charreteras y corbatas de buena cepa.
El primer gobierno de Pérez condujo a la nacionalización del petróleo y el lanzamiento de PDVSA, segunda empresa de mayor capitalización del mundo. Sólo hoy Apple, Amazon, Exxon o Microsoft podrían compararse en patrimonio. Se proyectan las torres gemelas del Parque Central de Caracas (255 metros de altura), que fueron los rascacielos más altos de Latinoamérica. Luego llegaron la Torre Mercantil, la Torre Provincial; en 1969 el Caracas Hilton en el corazón de Bellas Artes próximo al Teatro Teresa Carreño, al Parque Los Caobos y Museos de Arte Moderno, Cine y de los Niños; la Torre City Bank y la Torre Movilnet (125 metros) más la Torre Polar I y II, El Cubo Negro, CCCT y Parque Cristal. Edificios a la altura y dimensión de una democracia liberal, vanguardista y ejemplar.
Mención aparte merece la torre del Banco Central de Venezuela (BCV), proyecto arquitectónico del arquitecto Tomás José Sanabria (1965) concebido por el Presidente Raúl Leoni que ganó el Premio Nacional de Arquitectura. Es el primer edificio inteligente del mundo. Tiene 27,000 metros cuadrados de construcción, mide 117 metros de altura y tiene 26 pisos para uso financiero. Fue inaugurado en 1973 por el presidente Rafael Caldera.
Venezuela en el siglo XX —más entre 1948 y 1998— vivió el periodo de mayor crecimiento económico e inversión de la historia de Latinoamérica. El presidente Carlos Andrés Pérez (personalidad de mayor figuración junto a Nelson Mandela en el Foro Económico Mundial de 1992) enfrentó a su regreso de Suiza, el golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, que convirtió el gran viaje en un zarpazo histórico de abyectas consecuencias para nuevas generaciones. Pero esa herida sanará. La Venezuela pujante regresará. Está en nuestras túnicas, en nuestras venas, en nuestras memorias.
Esta historia (la buena) continuará…Una nueva era está por comenzar. ¡Feliz Año!
Embajador plenipotenciario de Venezuela en Canadá nombrado por el presidente interino Juan Guaidó. Twitter: @ovierablanco.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de diciembre de 2020, 3:46 p. m..