Un llamado contra la intolerancia y en apoyo a los artistas de San Isidro en Cuba | Opinión
Vivimos en un mundo con innumerables razones por las cuales debemos dejar la política a un lado y unirnos en torno a los principios básicos del respeto humano y la libre expresión. Este es especialmente el caso cuando se trata de alzar la voz para oponernos a la inaceptable represión de los artistas en Cuba hoy. No importa cuál sea nuestra opinión de cómo lograr un cambio real y duradero en la isla, la libertad de expresión debe ser inviolable —en cualquier lugar de la tierra y ciertamente en Cuba.
Si hay algo que he aprendido de mi amistad con artistas es que las personas creativas tienen una convicción natural que los obliga a expresar sus verdades con pasión y sin temor a las consecuencias. Es así, como una y otra vez a lo largo de la historia de la humanidad, hemos visto a pintores, escritores, músicos e intérpretes comprometidos con sus principios morales alzar la voz con fuerza y valentía a favor de la condición humana.
No importa la razón, silenciar a los artistas que buscan ejercer su derecho a la libre expresión está mal. Es un error imperdonable que los gobiernos hagan esto. Los gobiernos tienen la responsabilidad fundamental de proteger los derechos de todas las personas, incluso y especialmente, de quienes cuestionan el statu quo.
Si bien no solo es inaceptable que Cuba o cualquier gobierno intente silenciar a los artistas, también es una manera tremendamente errónea de afianzar un sistema de gobierno. Acciones gubernamentales represivas como arrestos, hostigamiento y difamación mediática solo demuestran la falta de confianza del gobierno en su propia doctrina. Por supuesto, la represión es la inequívoca manifestación del miedo del gobierno a estar abierto a cuestionamientos y críticas. Los líderes maduros entienden que el apoyo al diálogo abierto y la expresión artística se basa en la convicción de que las ideas y políticas gubernamentales son lo suficientemente sólidas para resistir el cuestionamiento e incluso las críticas de cualquier miembro de la sociedad.
Esto es lo que hacen justamente los artistas: examinar y cuestionar ideas. Siempre me ha impresionado la asombrosa invención e imaginación que se expresa en el trabajo creativo. De esta manera los artistas nos ayudan a todos a comprender el mundo que nos rodea, a ver otra perspectiva de las circunstancias, y a vivir nuestra vida de una manera más profunda y satisfactoria. Cuba se queda atrás al reprimir la expresión artística, especialmente al negar el don del increíble talento artístico de la isla que representa el alma y el espíritu de su gente.
Respeto y apoyo firmemente la libertad de expresión de los artistas en Cuba y hago un llamado a los líderes de nuestra nación, electos y cívicos, a enviar un fuerte mensaje a Cuba de que los derechos de sus artistas son inalienables. Los artistas en Cuba están siendo atacados por protestar de manera pacífica y constructiva contra los intentos imprudentes del gobierno de silenciarlos.
Esta intolerancia gubernamental es en sí misma intolerable y debe terminar.
Jorge M. Perez es el presidente y CEO de The Related Group, coleccionista de arte y filántropo.