DeSantis quiere encubrir su mala gestión al criminalizar las protestas pacíficas | Opinión
Mientras trabajo este escrito, los floridanos enfrentan problemas en múltiples frentes —y sin la atención debida del gobernador. El pobre manejo de la pandemia ha provocado el colapso de la economía de la Florida. El sistema de desempleo es un desastre. Nuestras familias están en riesgo de ser desalojadas y nuestra gente pasa hambre.
Sin embargo, estas no son las prioridades del gobernador Ron DeSantis: su idea de urgencia para la sesión legislativa del 2021, ante tanta posibilidad de hacer el bien, es seguir con su agenda de división, intentando criminalizar las protestas pacíficas.
Obviamente, esto no sucede por casualidad. La guerra que ha desatado DeSantis contra los inmigrantes ahora incluye a las comunidades negras y de color que se manifiestan contra las injusticias y la brutalidad policiaca.
La propuesta de DeSantis aumentaría las sanciones para las personas involucradas en protestas que se vuelvan desordenadas, un término subjetivo que podría traducirse en un manifestante pacífico acusado solo porque otra persona está provocando caos.
La libertad y la democracia, valores que nos impulsaron a muchos de nosotros a emigrar a este país, nacen de los derechos de libre expresión y manifestación.
Además, el derecho a reunirse pacíficamente está protegido por la Primera Enmienda y ha sido una forma importante de hacer cambios a lo largo de la historia de nuestro país.
Generación tras generación, todas las comunidades han provocado cambios al reunirse y manifestarse: desde la abolición de la esclavitud, hasta el derecho al voto de las mujeres, la defensa de las familias LGBTQ, las protecciones laborales y ambientales y el Movimiento de Derechos Civiles, entre muchos otros logros democráticos importantes.
Con este proyecto de ley, la agenda DeSantis no puede estar más clara. La gran mayoría de las protestas son pacíficas; además, ya existen medios para enjuiciar cualquier acto de violencia relacionado con estas. Los organismos encargados de hacer cumplir la ley ya tienen las herramientas necesarias para responder.
No sacrifiquemos la libertad ni reprimamos la tradición de Gandhi y Martin Luther King Jr., las madres de la Plaza de Mayo o las Damas de Blanco de La Habana por los trucos políticos de un gobernador que no está enfocado en proteger a los ciudadanos, sino en criminalizarlos.
Si esto no es una manera de reprimirnos, es al menos un claro abandono de las poblaciones más vulnerables, todas muy afectadas por la pandemia.
Nuestras necesidades prioritarias, como las de todas las familias de la Florida (salud, empleo, vivienda, educación, alimentos) continúan en segundo plano.
¿Buscará el gobernador desviar la atención de su liderazgo fallido durante la pandemia? No nos dejemos engañar de nuevo por la estrategia de DeSantis de encontrar chivos expiatorios; tenemos que exigirle el liderazgo que todos los floridanos merecen.
No nos conformemos con el desastre que DeSantis está dejando a su paso.
María Rodríguez (@rodriguezmaria), es una empresaria social y la directora ejecutiva de la Coalición de Inmigrantes de la Florida, una alianza amplia de sectores que buscan el trato equitativo y justo para todos, incluyendo a los inmigrantes.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de febrero de 2021, 10:41 a. m..