Los estereotipos físicos en la antigüedad y sus mensajes | Opinión
Los estereotipos físicos estampan nuestro día a día, aunque en muchas ocasiones pasen inadvertidos. Es curioso ver el rol que ha tenido el cuerpo humano para que las personas perciban o contemplen algún objeto como bello, notando así las particularidades que han sido reconocidas a lo largo de la historia.
Las sociedades han ido fabricando representaciones convencionales de lo que puede ser calificado como bello, estableciendo así los prototipos de belleza. Es decir, el canon de belleza de una mujer o un hombre de la antigua Grecia o de cualquier civilización antes del siglo XV es completamente diferente al que se tiene en cuenta en nuestra época.
Cada sociedad y cultura ha tenido percepciones disímiles sobre los encantos físicos y sexuales; por ejemplo en diversas culturas la gordura en las mujeres estuvo asociada con el atractivo físico, la fuerza y la fertilidad. ¡Las gorditas tenían el papel protagónico! La obesidad era vista como un símbolo de prestigio, el tener unos kilos extras era emblema de belleza y óptima alimentación. No solo se adoraba a las mujeres más gordas, sino que se creía que las mujeres frágiles y flacas no eran atractivas.
La gordura era hermosura. Los museos están repletos de pinturas y esculturas de ese tiempo donde se consideró que las mujeres más gordas eran las más poderosas y atractivas. Se creía que las féminas con esta figura mostraban perfiles de fertilidad a través de sus senos y caderas grandes, tenían más posibilidades de supervivencia, así como de producir alimento para criar y cuidar a los hijos, por esa razón eran muy admiradas.
El canon de belleza masculino en la antigüedad se centralizaba en un cuerpo hercúleo, robusto y con un pene pequeño. Las imágenes de héroes, dioses, y atletas tienen un pene pequeño, mientras que las esferas más despreciadas por la sociedad o las personalidades tradicionales menos valoradas eran cinceladas con penes grandes y erectos. Este estereotipo físico se transmitió a través del arte, donde los penes pequeños eran sinónimo de belleza y sabiduría, tenemos una muestra de ello en el espectacular David de Miguel Ángel.
En las obras literarias griegas, siempre se hacía referencia a los penes grandes de los malvados para catalogarlos como figuras indignas que se dejaban arrastrar por la lujuria. En las estatuas, un pene grande también significaba un limitado dominio de los impulsos y la discapacidad de proceder con sensatez. Un pene pequeño en la antigua Grecia era un atributo codiciado por el hombre líder, ya que pensaba que le confería una mayor capacidad de raciocinio y resolución política.
Es increíble cómo los estereotipos físicos asociados a la masculinidad, feminidad o belleza han cambiado con el tiempo, todo se ha invertido. La obsesión con el tamaño del pene está tan extendida como en la antigüedad, pero ahora producto de que muchos hombres basan sus expectativas en el sexo que ven en la pornografía. Tener un pene pequeño puede llegar a ser una de las aflicciones psicológicas y emocionales más difíciles para ellos.
Hoy el peso corporal es uno de los motivos más comunes por los que las adolescentes son intimidadas en la escuela, la obesidad contribuye al aislamiento social, y gracias al desarrollo de la medicina se ha confirmado que tener un índice de masa corporal alto durante el embarazo aumenta el riesgo de aborto espontáneo, muerte fetal, disfunción cardiaca, preclamsia y abortos espontáneos recurrentes.
Como habrás notado la misma sociedad es la que construye estos estereotipos a través de un proceso de democratización de la belleza, la cultura impone sus códigos, y estos cambian y se modifican.
Alina Rubi es una astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Contacto: 305-842-9117, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrology; www.esoterismomagia.com.