Díaz-Balart: Propuesta de ley permite la reunificación de familias cubanas de forma segura | Opinión
A lo largo de mi carrera, he trabajado consistentemente para brindar mayor coherencia y equidad a nuestro sistema de inmigración. Más recientemente, mis colegas los congresistas Stephanie Murphy, María Elvira Salazar, Carlos Giménez y yo presentamos una legislación para resolver los problemas que enfrentan los solicitantes que buscan la reunificación con sus familias en Estados Unidos bajo el Programa de Permiso de Reunificación Familiar Cubano (CFRP, por sus siglas en inglés).
Consulté con agencias federales, colegas y residentes en mi distrito para determinar la mejor manera de abordar este difícil tema. Este es un problema grave que requiere una solución seria. Por esa razón, me he esforzado por asegurar que esta legislación sea viable, bipartidista y, lo más importante, que realmente resuelva los problemas que enfrentan los solicitantes de CFRP. Creo firmemente que debemos proponer soluciones responsables que realmente ayuden a aquellos a quienes pretendemos ayudar, y que no se utilicen simplemente para obtener puntos políticos.
El programa CFRP fue iniciado por el presidente George W. Bush en 2007. Como creación del poder ejecutivo, el CFRP está sujeto a la discreción del poder ejecutivo. Cualquier presidente puede pausar, reiniciar o descontinuar el CFRP en cualquier momento. Por lo tanto, en primer lugar, nuestra legislación codificaría, o sea, haría ley el programa CFRP, garantizando su continuidad sin importar la administración que está en el poder.
Esta legislación también aborda el mayor problema que enfrenta actualmente el programa CFRP: la falta de seguridad y bienestar del personal consular de Estados Unidos destinados en La Habana.
Lamentable pero comprensiblemente, el Secretario de Estado Rex Tillerson se vio obligado a retirar a la mayoría del personal estadounidense en La Habana debido a ataques sónicos que causaron lesiones cerebrales traumáticas a aproximadamente dos docenas de miembros del personal estadounidense y sus familiares. Como resultado de esta reducción de personal, el programa CFRP ha estado en pausa desde septiembre de 2018. La causa de esos ataques sónicos sigue bajo investigación y, por lo tanto, para evitar daños adicionales al personal estadounidense, nuestros servicios consulares en La Habana son muy limitados.
El programa CFRP permanece suspendido indefinidamente, mientras la mayoría de los solicitantes cubanos están forzados a viajar a Guyana para solicitar la entrada a EEUU. Los costos de pasaje aéreo y el alojamiento, simplemente para una entrevista, son demasiado altos y excesivamente onerosos. Si bien no debemos poner en peligro la seguridad del personal de EEUU, tampoco podemos suspender el importante programa CFRP de manera indefinida, particularmente cuando muchos solicitantes pagaron sus tarifas y completaron partes importantes del proceso de solicitud.
Esta legislación resuelve ese desafío, al autorizar al Departamento de Estado, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa a reanudar el proceso de las solicitudes de CFRP en la Estación Naval de EEUU en la Bahía de Guantánamo, Cuba, a menos que encuentren otra ubicación adecuada en la isla.
Solo los solicitantes con citas tendrían permiso para ingresar, y la legislación aclara que la base naval no sería un puerto de entrada a Estados Unidos. Permitir que los solicitantes realicen sus entrevistas en la estación naval garantizaría que el personal estadounidense permaneciese seguro y aliviaría en gran medida la carga de los solicitantes cubanos al permitirles permanecer en la isla durante el proceso de solicitud.
Este proyecto de ley prohibiría la participación de abusadores de derechos humanos en este programa. Creo que es una solución viable que aborda tanto las preocupaciones de seguridad que enfrenta el personal de EEUU como los obstáculos consulares involucrados en la reanudación del procesamiento regular de las solicitudes de CFRP.
A diferencia de la crisis en la frontera, también quería asegurarme de que el proceso del CFRP se mantenga ordenado. Por esa razón, incluí una disposición que permite al Comandante de la Estación Naval de EEUU detener temporalmente las operaciones del servicio consular si determina que la operación y la seguridad de la Estación Naval se ve afectada por un gran número de ciudadanos cubanos que intentan acceder a los servicios consulares sin cita.
Estas medidas garantizarán una forma ordenada y segura para que las solicitudes de CFRP sean procesadas sin que los cubanos tengan que salir de la isla. La autorización para usar la Estación Naval de EEUU se vencería cuando el gobierno de EEUU determine que se han realizado otras adaptaciones para permitir el procesamiento regular y oportuno de las solicitudes de CFRP en otras partes de la isla.
Desafortunada pero no sorprendentemente, el régimen opresivo y asesino de Cuba ha rehusado esta opción humanitaria para los solicitantes cubanos. Una vez más, la tiranía demuestra su naturaleza anti-cubana, e inhumana. El pueblo cubano ha sufrido una opresión brutal durante demasiado tiempo y muchos se arriesgan a morir en aguas infestadas de tiburones, en balsas improvisadas, para escapar de la tiranía.
El pueblo estadounidense tiene una larga historia de dar la bienvenida con generosidad a quienes buscan la libertad y los derechos humanos. Esta legislación proporciona una solución inmediata, segura y viable a este problema. También fortalece el programa al codificarlo en la ley de Estados Unidos de modo que solo una ley del Congreso pueda terminarlo.
Mario Díaz-Balart es un congresista federal republicano que representa el Distrito 25.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de junio de 2021, 3:26 p. m..