¿La bancarrota de Cuba terminará con el régimen? | Opinión
En el transcurso del 2021 se han estado difundiendo videos del abogado cubano-español Ignacio Giménez, donde se afirma que la imposibilidad del régimen cubano para pagar sus deudas terminará con la tiranía en la isla. Esta afirmación es por completo discutible.
Giménez, nacido en Cuba y criado en España, es abogado especializado en administración de empresas en Nueva York. Regresó a Cuba a dictar cursos de gerencia administrativa hotelera a los responsables de esos centros turísticos, donde según él, tuvo enfrentamientos con el régimen. La madre de su hija sufrió un accidente que le costó la vida, lo cual impulsó a Gimenez en su lucha vertical contra la tiranía desde hace seis años, según sus palabras.
Giménez plantea que una aplicación de la cláusula “Pari Passu” a los contratos financieros con Cuba hará caer al régimen por el incumplimiento de pagos conocido como default, y esto hará que la dictadura finalmente caiga. “Pari Passu”, por su traducción del latín significa “con igualdad de paso”, lo que en términos jurídicos se entiende como “en igualdad de condiciones”.
En la práctica, esta cláusula obligaría a que Cuba tendría que tratar su deuda con cada uno de sus acreedores en la misma forma. O sea, por ejemplo, Cuba no puede pagar su deuda solo a Rusia y dejar de pagarle a China y Venezuela. Tiene que pagarle a todos sus acreedores por igual el mismo porcentaje.
Giménez aduce que Cuba, al no poder pagar a sus acreedores, simplemente no tendrá acceso a más créditos internacionales, algo cuestionable sin duda. También señala que actualmente Cuba mantiene 43 casos de litigios internacionales, de los cuales 26 ya han sido objeto de retención cautelar por $210 millones y para el próximo 21 de julio dichas sentencias serán inapelables y en consecuencia esa suma será retirada de los fondos hoy en día retenidos.
Sin menospreciar las causas que Giménez pudo tener ni su patriotismo para luchar contra la dictadura comunista, seguidamente expondremos nuestras dudas respecto a su posición.
Para empezar, muchos países han caído en default y no han cambiado su régimen de gobierno.
Grecia en el 2005 cayó en default tras no poder pagar al vencimiento 1,600 millones de euros al FMI, uno de sus acreedores junto al Banco Central Europeo y la Comisión Europea.
Puerto Rico también estuvo en la misma situación en el 2015 cuando pagó solo $628,000 de los $58 millones que debía en bonos.
Venezuela por sus pagos atrasados de la deuda de su empresa petrolera (PDVSA), en el 2017 fue declarada en default aunque Nicolás Maduro trató de renegociar su deuda externa.
Por su parte Argentina, quién ha estado en default nueve veces, logró salir del abismo donde cayó el 22 de mayo del 2020 por no haber pagado $503 millones que debía en intereses, para lo cual lanzó una nueva emisión de bonos en dólares, cancelando así los anteriores. De esta forma la calificadora de riesgos S&P Global elevó su calificación a CCC+ después que Argentina canjeó su deuda de $65,000 millones.
En cuanto a Cuba se refiere, esta no ha formado parte del Banco Mundial ni del Fondo Monetario Internacional, de manera que no puede acudir a empréstitos con estos organismos. Sin embargo, sí puede comerciar con varios países, como en efecto lo hace. Giménez, en su afirmación que Cuba no recibiría más créditos internacionales, puede estar errado ya que muchos países que abierta o sigilosamente simpatizan con el comunismo le seguirán extendiendo créditos a Cuba, quién continuaría con su costumbre de refinanciar la deuda sin abonar siquiera los intereses.
En la práctica podemos decir que Cuba está permanentemente en default, aunque no sea en la forma oficial impuesta por S&P Global, que como sabemos es el organismo que publica el prestigioso índice S&P 500, donde se catalogan a las principales empresas en EEUU por su capitalización de mercado.
Realmente Cuba incumplió sus pagos a los 14 países miembros del Club de Paris, por muchos años hasta 1986. Los intereses siguieron acumulándose hasta que en el año 2015 un acuerdo del Club de París condonó $8,500 millones de un total de $11,100 millones a la deuda de Cuba con ellos. Bajo ese acuerdo los intereses se perdonaron hasta el 2020 y después de eso restaba solo el 1.5% de la deuda total pendiente. Sin embargo, Cuba no pudo cumplir con su pago pautado de $85 millones, por lo tanto se le impuso un interés de mora del 9%.
El maltrecho e ineficiente modelo económico comunista en Cuba promete que devaluando el peso cubano aún más, aumentarán sus exportaciones. Increíblemente, miembros del Club de París, China y Rusia dicen estar animados con esta medida.
Al respecto nos preguntamos, ¿hasta cuando van a seguir creyendo en promesas de un gobierno comunista? ¿Acaso no se dan cuenta que Cuba destina lo poco que produce a exportar su nefasta ideología a otros países para intentar desestabilizar democracias como la chilena, ecuatoriana y colombiana?
Lamentablemente, una bancarrota de Cuba no creará una democracia en la isla porque la experiencia demuestra que Cuba, a pesar de negociar privadamente con muchos países, ha estado en quiebra por mucho tiempo y no ha sido capaz de saldar sus deudas.
Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de junio de 2021, 4:28 p. m..