EN NUESTRA OPINIÓN: Haití y el fantasma de las deportaciones desde República Dominicana
Haití, una nación que siempre parece estar al borde de algún nuevo peligro, hoy se encuentra en un estado frágil, debido en parte a la amenaza de una deportación en masa de sus nacionales desde la vecina República Dominicana.
En el momento de este escrito, no está claro si las deportaciones son inminentes, o pueden ya haber comenzado a aplicarse bajo el programa llamado Operación Escudo. Éste es el resultado de una ley aprobada el año pasado, que requiere que todo extranjero que trabaje en la República Dominicana se registre o enfrente la deportación. Pero sería poco decir que el programa, arraigado en los intentos intolerantes de la nación que incluso busca expulsar a dominicanos de ascendencia haitiana, no ha funcionado bien. Se supone que se enfocara en aquellos inmigrantes ilegales que han aparecido desde el 2011; sin embargo, el proceso de inscripción ha estado plagado de retrasos crónicos. Hay informes de que las deportaciones injustificadas son algo común.
Esto sería un enorme problema para Haití en cualquier momento, pero es especialmente grave ahora cuando la nación, que comparte la isla La Española con la República Dominicana, encara una gran cantidad de tensiones.
Las que más presionan son las que involucran la contienda en las venideras elecciones, donde cerca de 2,000 candidatos se están disputando 138 asientos en la Legislación para el próximo mes de agosto. Esta es una meta crucial en el camino hacia la recuperación política y económica, ya que no hay un Parlamento en funciones; y las elecciones hace años que se han debido hacer.
Sí todo sale como se ha planeado, los comicios presidenciales serían celebrados el 25 de octubre para reemplazar al presidente Michel Martelly quien está mandando por decreto. Como suele suceder en Haití, hay un número de lúgubres rumores flotando en el ambiente; el más peligroso de todos es el de que se pospondrán las elecciones para favorecer el advenimiento de un “gobierno de transición”.
Thomas C. Adams, coordinador especial para Haití del Departamento de Estado de EEUU, quien ha trabajado duro para que Haití vaya por el camino correcto, hizo su mejor esfuerzo en una entrevista con Jacqueline Charles del Miami Herald para desmentir ese rumor. “No entiendo de dónde proviene”.
Estados Unidos tiene un rol vital en guiar el proceso electoral, sin intervenir. Adams, se ha cuidado de no cruzar esa línea; es crucial que a EEUU no lo vean como el árbitro unilateral de este proceso democrático en evolución.
Por ahora, la prioridad es enfriar la debacle migratoria con la República Dominicana. Hay fuerzas en Haití que aprovecharían cualquier pretexto para posponer las elecciones, y la crisis inmigratoria bien podría servir como tal.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de junio de 2015, 7:16 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Haití y el fantasma de las deportaciones desde República Dominicana."