Los multimillonarios se lanzan a la conquista privada del espacio | Opinión
Richard Branson, el dueño de la aerolínea Virgin Atlantic, se convirtió el 11 de julio en el primer multimillonario en ir al espacio en su propia nave.
El británico Branson, de 70 años de edad, y otros cinco tripulantes subieron a una altura de 90 kilómetros sobre la Tierra en su avión cohete Unity, impulsado por una nave madre que lo liberó a una altitud de 15 kilómetros. En ese momento, el motor del Unity propulsó el avión a una velocidad tres veces superior a la del sonido hasta el borde del espacio, a unos 85 kilómetros sobre el estado norteamericano de Nuevo México.
Los pasajeros del Unity tuvieron unos cuatro minutos de ingravidez y disfrutaron una vista impresionante de la Tierra desde la llanura sideral antes de regresar a casa. El vuelo en total duró aproximadamente una hora.
Branson se adelantó a sus dos competidores en la novedosa carrera espacial entre multimillonarios: Jeff Bezos, propietario de Amazon, y Elon Musk, el fabricante de los autos eléctricos Tesla. Bezos realizó su propio vuelo el martes 20 de julio, y Musk quiere colonizar Marte con sus cohetes SpaceX, e incluso ha dicho que le gustaría morir en el planeta rojo.
Después del aterrizaje, Branson dijo que el salto al espacio había sido la experiencia de su vida y que desde niño soñaba con ese momento. “Virgin Galactic es la línea espacial para la Tierra”, afirmó Branson. “Estamos aquí para hacer que el espacio sea accesible para todos”.
Loable idea. Solo que por ahora, el pasaje sideral con la empresa de turismo espacial de Branson cuesta la astronómica cifra de $250,000. El propio Musk ya ha reservado un pasaje en Virgin Galactic, quizá rindiéndose a la evidencia de que Branson se ha convertido en el pionero de los viajes turísticos espaciales para los pocos que puedan pagar la abultada suma.
Ha habido también un despegue de voces críticas.
Mientras los multimillonarios se dan el lujo de salir al espacio exterior y de crear empresas de viajes astrales para la élite, los detractores de las aventuras cósmicas de Branson y compañía señalan que aquí, en la Tierra, sufrimos problemas que merecen una atención más urgente: una pandemia que ha dejado más de 4 millones de muertos; un cambio climático que amenaza con inundar ciudades costeras y que ha intensificado la magnitud y la frecuencia de huracanes, sequías y otros desastres naturales; y una epidemia de hambre que mata a 24,000 personas cada día en todo el mundo.
Mientras el 40 por ciento de los habitantes del planeta viven con menos de $5.50 al día, la fortuna de Richard Branson es de $5,400 millones; la de Jeff Bezos, $212,000 millones, y la de Elon Musk, $168,700 millones. Con esas riquezas estratosféricas, pueden darse el lujo de embarcarse en su carrera espacial privada.
Pero mientras pagan una cifra ridículamente baja de impuestos, deberían recordar que su alarde narcisista se basa en la investigación científica estatal, costeada con fondos públicos provenientes de los impuestos de los contribuyentes, una investigación que puso al ser humano en la Luna hace más de medio siglo.
Como en las películas de ciencia ficción Elysium y Alita: Battle Angel, por ejemplo, estos multimillonarios metidos a astronautas podrían instalarse en lujosas y asépticas colonias espaciales reservadas para la élite, mientras la inmensa mayoría de nosotros vivimos aquí abajo, en la Tierra, lidiando con el cambio climático, la precariedad laboral, la pobreza, el delito, la limitación de recursos necesarios para mejorar nuestras comunidades. El economista Robert Reich, ex secretario del Trabajo de Estados Unidos, dijo: “La salida de los multimillonarios al espacio no es una señal de progreso. Es una señal de la grotesca desigualdad que permite que unos pocos dejen la Tierra atrás mientras el resto de la humanidad sufre”.
La conquista privada del espacio ya ha comenzado, y despega sobre inequidades de dimensiones galácticas.
Andrés Hernández Alende es un escritor, periodista cubanoamericano y ex editor de la sección de Opinión de el Nuevo Herald. Su obra más reciente es Trump, ¡estás despedido!, publicada por Mundiediciones. Visite Amazon.com para comprar el libro.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de julio de 2021, 4:38 p. m..