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La telequinesis: ¿ficción o realidad? | Opinión

Muchas personas te ridiculizan cuando mencionas u opinas acerca de la telequinesis, una palabra que se deriva del griego y es la suma de ‘tele’, que significa ‘lejos’, y ‘kinesis’, que es equivalente a ‘movimiento’.

La telequinesis es un fenómeno que radica en mover objetos con el poder de la mente, es decir sin tocarlos. Está incluida dentro del contexto de la parapsicología y se considera una pseudociencia ya que científicamente no se ha comprobado.

Los que confirman su existencia sostienen que una persona puede utilizar sus capacidades psíquicas para influenciar el mundo físico. Existen varios puntos de vista y uno de ellos le adjudica esta habilidad a la energía que genera nuestro cerebro. Es primordial tener sensatez, pero también conservar una mente abierta, ya que el hecho que uno no haya experimentado algo, no indica que no exista.

Hay muchas historias y leyendas antiguas acerca de la telequinesis que cuentan que esta destreza la poseían todos los hombres, pero que también este poder fue la manzana de la discordia entre las personas que batallaban por defender el bien o enfrentarse a fuerzas superiores con el fin de recibir mayores beneficios.

Todos conocemos el enigmático origen de las pirámides de Egipto, hay una teoría que plantea que en su construcción participaron individuos que trasladaron los bloques sin tocarlos. Esta conjetura se fundamenta en la proporción y perfección que muestran las esfinges, obeliscos, panteones y pirámides, ya que en aquel tiempo no existía, supuestamente, ninguna tecnología para edificar algo tan sofisticado.

La Inquisición en Alemania catalogó como bruja a Walpurga Hausmannin, una viuda, y la sentenció a la horca por practicar telequinesis, a pesar de no tener pruebas. Aunque este evento no fue corroborado, lo fundamental es que expone cómo la creencia en una manifestación psíquica causó la ruina de una vida por una entidad que era calificada como imparcial y legítima.

A mitad del siglo XX, la telequinesis tuvo gran notabilidad. Hitler, conocido por sus atroces y masivos asesinatos, tenía pasión por lo sobrenatural y por esta razón contrató varios científicos para que realizaran estudios acerca del cerebro. El objetivo de este sádico era que los asignados a esta labor localizaran cuál era la neurona que causaba que los objetos flotaran. Lo más triste es que estos estudios se hicieron con judíos, los cuales murieron durante los experimentos.

El suceso más famoso sobre la telequinesia lo personificó una rusa, Nina Kulagina, quien aseguraba tener facultades psíquicas. Esta mujer accedió a demostrar sus habilidades bajo la vigilancia de físicos, doctores y reporteros. En esa ocasión, Nina movió y elevó las cosas que le entregaron, hizo rotar las agujas de un despertador, consiguió detener el corazón de un sapo, y con una mirada ocasionó que toda la piel de una persona se volviera púrpura. Aunque varios autores afirman que Kulagina usó imanes y otros artefactos para crear estas ilusiones.

La telequinesia traspasa las fronteras de lo místico, ya que para los religiosos dicho fenómeno se debe a las prácticas de algunos mortales que invocan existencias maléficas, las cuales emiten energías que causan la traslación súbita de los objetos tangibles. Para los científicos la telequinesis puede suceder cuando la masa cerebral libera energías o como consecuencia de un desorden neuronal. Los únicos científicos que han estudiado en profundidad la telequinesis son el ruso Alexander Aksakof, quien instituyó el vocablo telequinesis, el cual fue adoptado por el parapsicólogo estadounidense Joseph Rhiner. El científico americano relacionó esta tesis con la física cuántica, pues de forma total esa área científica se define por investigar la cantidad de energía que dispone una partícula.

Según el argumento de los que poseen esta habilidad, esta capacidad no solo es de nacimiento, sino que también puede desarrollarse a través de la meditación. Es muy importante recordar que esta supuesta destreza contraría las leyes físicas, por ende sigue siendo una fantasía y todavía no existen investigaciones que confirmen que existe la telequinesis.

Alina Rubi es una astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Contacto: 305-842-9117, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrologia; www.esoterismomagia.com.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de agosto de 2021, 3:44 p. m..

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