Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

Los líderes religiosos cubanos se unen por la reforma nacional | Opinión

YouTube: Cristianos Cubanos en Comunión

Algún día Cuba será libre. Y cuando lo sea, el 11 de julio de 2021 será recordado como el día en que los cubanos de todo el país hablaron con una sola voz sobre su deseo de libertad, necesidades humanas básicas y reformas políticas.

Las manifestaciones espontáneas y pacíficas se extendieron a más de 60 ciudades y pueblos de la isla. El mundo escuchó sus gritos, pero también el gobierno cubano y los gobernantes del Partido Comunista. En pocas horas, los manifestantes se enfrentaron a la policía y a unidades paramilitares. Algunos fueron golpeados y cientos fueron detenidos; muchos todavía languidecen en las deplorables prisiones de Cuba.

El mensaje del régimen fue claro: no se tolerará la disidencia, por muy desesperadas que sean las condiciones de vida, por mucho que no se proporcionen los servicios sanitarios esenciales y por mucho que los cubanos se desmoralicen al ser despojados de sus derechos humanos.

En Cuba, pero también en otros países que se han enfrentado a las consecuencias de las dictaduras autoritarias, los oprimidos encuentran consuelo —y soluciones— a través de su fe. A pesar del constante acoso a las iglesias cubanas, incluso por parte de la Oficina de Asuntos Religiosos (ORA) del Partido Comunista, millones de cubanos rinden culto y reciben orientación espiritual de sus líderes religiosos. Sus iglesias llenan el vacío en la prestación de servicios sociales a la comunidad mientras el gobierno fracasa en esa función y se han convertido en centros de diálogo y activismo.

Pero el gobierno siembra la discordia entre las iglesias que entran en un sistema oficial de castas, incluyendo las iglesias registradas, cuyas operaciones son toleradas, y las no registradas, que deben operar en la sombra. La ORA abre brechas entre las comunidades religiosas para asegurarse de que cada una esté aislada y no pueda amenazar al régimen de forma colectiva.

La historia nos enseña que hay dos caminos hacia la libertad cuando nos enfrentamos a un régimen tiránico. Podemos tomar las armas y luchar por los derechos que nos otorga Dios, pero ese camino está inevitablemente pavimentado con sangre. O podemos seguir los ejemplos de Mahatma Gandhi y Martin Luther King, que demostraron que la unidad, la acción no violenta y el diálogo constructivo pueden lograr los mismos fines. Gandhi triunfó en India (derechos humanos e independencia política), y MLK logró la reforma de los derechos civiles en Estados Unidos.

Tras el 11 de julio, un núcleo dinámico de líderes religiosos se está uniendo, por primera vez, a través de una iniciativa llamada Cristianos Cubanos en Comunión, o “C3”. Este grupo se conforma de líderes católicos y protestantes que comparten una visión común, incluyendo la evangelización cristiana y una “búsqueda colectiva de la libertad, la verdad y el bien”.

Como primer paso, invitaron a todos los cubanos y amigos de Cuba, en la isla y en el extranjero, a unirse en un día internacional de oración y ayuno por Cuba el domingo 10 de octubre. Su llamamiento se inspiro en su creencia interconfesional en el poder transformador de Dios para lograr un cambio pacífico, positivo y vivificante en Cuba. Y en un país donde la sociedad civil es fuertemente reprimida, representa una importante acción colectiva fuera del control del régimen.

Recientemente tuve la oportunidad de conocer a miembros del C3, todos ellos perseguidos por el gobierno. Me impresionó su lema: “¡Si se meten con uno, se meten con todos!”.

Esta unidad de la comunidad de fe es exactamente lo que el gobierno cubano no quiere. Pero la voluntad de los que ven a través del lente de la fe no puede ser regulada ni suprimida. Los miembros de C3 han lanzado un video de su unidad en una oración en https://bit.ly/39M4Gnq. Es un comienzo impresionante, y su iniciativa merece el apoyo internacional. Hay que unirse por Cuba, la unidad de su pueblo y su camino hacia la democracia, los derechos humanos y la prosperidad.

Teo A. Babún es presidente y jefe ejecutivo de Outreach Aid to the Americas, Inc. www.oaausa.org; TB@oaausa.org.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de octubre de 2021, 3:15 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA