Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

El régimen chavista chantajea a su familia, ¿será capaz de hablar Alex Saab? | Opinión

Todo parece indicar que la dictadura Venezolana retiene a la familia de Alex Saab como garantía de silencio para que no salgan a la luz todos los manejos dolosos y sus implicados.

El empresario colombiano, ciudadano venezolano, Alex Saab, quién hiciera numerosos negocios en nombre de Venezuela, finalmente fue extraditado por Cabo Verde el 16 de octubre de 2021, después que los intentos legales de sus abogados por liberarlo fracasaran tras 16 meses de litigio.

La esposa de Saab, Camila Fabri de origen Italiano, también pudiera ser juzgada en su país por lavado de dinero, el mismo delito principal por el que se acusa a su marido. Fabri podría ser requerida en cualquier momento por Italia, de manera que Maduro y sus secuaces encontraron la excusa perfecta para “protegerla” en Venezuela, para lo cuál la trasladaron desde Moscú donde residía últimamente.

Como todo gobierno comunista, Venezuela difícilmente respeta un pedido de extradición italiano, de esta manera Fabri aparentemente está segura en Venezuela. Por supuesto, esa seguridad será hasta que su marido decida hablar para apaciguar su condena, una vez que sea juzgado por una corte federal en el distrito sur de la Florida, probablemente en Miami donde ahora se encuentra detenido.

Saab desde el 2019 fue acusado por un gran jurado federal de utilizar el cambio preferencial gubernamental del régimen cambiario venezolano, para obtener ilegalmente dólares americanos que fueron utilizados en sobornos de funcionarios venezolanos con el fin de blanquear $350 millones.

La trama se originó en el 2011 cuando Saab obtuvo un contrato para construir edificaciones para personas de bajos recursos, y para estos fines obtuvo facturas falsas y alteradas para respaldar importaciones ficticias desde EEUU y otros países. El pago de esas facturas suponía transferencias bancarias para EEUU y de allí para otras instituciones financieras en Europa.

Posteriormente Saab continuó con una serie de negocios con el gobierno venezolano, entre ellos las cajas de alimentos CLAP, ordenadas por el gobernante Nicolás Maduro en el 2016 para suplir la escasez de comestibles. Saab, mediante una sociedad registrada en Hong Kong, le vendió alimentos por más de $200 millones, e incluso más tarde, fundó la sociedad Mexicana Group Land Limited, con este mismo propósito.

Las cajas CLAP, según análisis efectuados desde el 2017, contenían leche en polvo de baja calidad. Además, los otros alimentos que contenía se habían facturado con un sobreprecio de 112%. Por estas irregularidades, las personas y empresas involucradas acordaron pagar una multa de $3 millones al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Por cierto, para muchos esta multa resultó irrisoria, sobre todo para Saab que había fabricado una fortuna.

Actualmente, de las ocho acusaciones contra Saab, siete son por lavado de dinero y una por conspiración. Sin embargo, en el transcurso del juicio pudieran surgir otras acusaciones y otros involucrados en vista de la magnitud de las actividades de Saab, quién también participó en negocios petroleros y mineros, especialmente con oro y esmeraldas.

De toda esta trama se desprenden otras interrogantes que vienen al caso.

Por ejemplo, conociendo como funciona el soborno en la corrupción venezolana, llama la atención la seriedad y rectitud de los jueces de Cabo Verde, quienes ante toda la presión ejercida por los abogados del régimen madurista, terminaron por extraditar a Saab.

Por cierto, vale la pena mencionar que a pesar de los altos honorarios que demanda un reconocido juez español que defendió a Saab, sus esfuerzos fueron en vano ante el peso de la evidencia. O sea, no funcionó el dinero en este caso.

Otro punto es que en la investigación sobre Saab intervino en una forma importante la DEA. Hasta donde sabemos, la DEA interviene cuando existen narcóticos de por medio. ¿Acaso sucedió?

Otra curiosidad que sobresale en este caso es la suspensión temporal de Venezuela del diálogo con la oposición en México. Con esta estrategia, Maduro pretende legitimar un dialogo que para muchos es un simulacro, donde el presidente mexicano Andres Manuel López Obrador aporta su sapiencia socialista.

Otra interrogante que surge es cuando Maduro otorga el rango de diplomático a Saab. No hay muchos países que reconozcan oficialmente a ese engendro actual que es Venezuela. Entonces, ¿cómo van a reconocer a su diplomático?

Finalmente, otra pregunta que tiene validez. Si muchas facturas de importación fueron forjadas y alteradas para fingir costos en su entrada a Venezuela, ¿no estarían involucrados en esta corrupción también personajes de nuestro patio? Lógicamente, las facturas por ventas de productos estadounidenses alguien debió hacerlas. Y de ser así, tampoco deben salir ilesos.

En conclusión, nos preguntamos si Alex Saab sería capaz de hablar poniendo en peligro la vida de su familia, con tal de reducir su pena.

En todo caso, un acotamiento interesante se impone, “todos los gobiernos corruptos no son comunistas, pero todos los gobiernos comunistas SI son corruptos”.

Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2021, 1:52 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA