Florida ha sido víctima de la violencia armada. Es hora de enfrentar al lobby de las armas | Opinión
Ocho floridanos mueren cada día debido a la violencia armada. En el lapso de nueve años, las muertes por armas de fuego aumentaron 10%.
Comunidades completas quedaron conmovidas después de las masacres en Pulse y en el colegio Marjory Stoneman Douglas. Demasiados de nuestros líderes electos no han hecho nada al respecto pues están demasiado ocupados atendiendo a los intereses de cabilderos (lobby) de las armas cada vez más radicalizado que una y otra vez ha puesto sus ganancias personales por encima de las vidas de las personas.
En lugar de poner la cara y luchar para prevenir esta crisis, que es prevenible, el gobernador Ron DeSantis firmó una ley que prohíbe a los gobiernos locales establecer protecciones de seguridad frente a las armas de fuego.
La Legislatura estatal pasó una medida que permite las armas de fuego en iglesias y otras instituciones religiosas y, unas semanas después de la horrible masacre en Parkland, el senador Marco Rubio se atrevió a sugerir que las leyes de seguridad con las armas de fuego no sirven —al mismo tiempo que recibió millones de dolares en contribuciones para su campaña política de la Asociación Nacional de Rifles (NRA).
Nosotros sabemos que la declaración del senador Rubio acerca de las leyes de seguridad sobre las armas es falsa. Los estados con las leyes más fuertes sobre las armas tienen los más bajos niveles de violencia. La falta de acción es el verdadero asesino.
Y, son los floridanos —floridanos de la comunidad negra y latina, especialmente— quienes están pagando el precio. Los funcionarios electos de la Florida deberían tratar de reducir la violencia armada, no exacerbarla derogando leyes que salvan vidas y propagando las mentiras de la NRA.
Esta semana la organización de prevención de la violencia con armas de fuego que fundó Gabby Giffords, estará en Miami para honrar y recordar a los floridanos que han muerto durante el último año debido a la violencia armada.
Habrá 3,000 floreros en Bayfront Park —uno por cada persona que murió de manera injustificada y trágica en 2020 debido a la violencia con armas. Cada uno de estos floreros representa a alguien que la comunidad, la familia y los amigos han perdido para siempre. Una sola vida perdida por la violencia armada es demasiado; 3,000 personas, es inconcebible.
La tragedia, el dolor y el trauma de la violencia armada nunca nos abandonan. Eso es algo que Gabby y yo conocemos muy bien. Gabby fue baleada durante un encuentro con sus constituyentes en Tucson en 2011; mi padre fue muerto de un disparo. Ambos acarreamos este dolor con nosotros cada día. Por eso estamos comprometidas a terminar esta crisis de una vez por todas.
Me siento orgullosa de ser parte de la comunidad latina de la Florida, que es una de las más diversas y vibrantes en todo el país. Más de una de cada cuatro personas en la Florida se identifican como hispanos o latinos. Como yo, muchos vinieron a Estados Unidos en busca de su propia versión del sueño americano, y dejamos atrás países desgarrados por la violencia —sola para venir y encontrar violencia aquí. Estos no son los ideales sobre los que nuestro país se construyó. Podemos —y debemos— ser mejores por nuestra comunidad.
Como exfuncionarias electas, ahora continuamos con una nueva forma de servicio: educar al público y a los funcionarios electos acerca de la epidemia de violencia armada en nuestro país. Hemos tenido el privilegio de conocer a sobrevivientes en todo el país, de escuchar sus experiencias —cada una de ellas muy única y muy americana. Ninguna nación comparable sufre estos niveles de violencia armada. Es hora de pasar a la acción.
La violencia con armas de fuego es prevenible. Esta es una crisis que podemos resolver. Necesitamos que nuestros funcionarios electos encuentren en sí mismos el coraje para pararse frente al lobby de la industria de las armas y pasar leyes que salven vidas ahora mismo. Este no es un asunto partidista.
El 86% de los residentes de la Florida apoyan la Ley de verificación de antecedentes. Y una inmensa mayoría de los floridanos —el 72%, para ser exactos— dijo que no votaría por un candidato que no apoye esta propuesta de ley.
Los latinos y las latinas en particular están cada vez más involucrados en política y están prestando atención a lo que sus funcionarios electos están haciendo.
Una reciente encuesta muestra que el 68% de las latinas dijeron que la violencia armada debería estar en el tope de la lista de preocupaciones para los políticos.
Los tiempos están cambiando. La gente de la Florida ya no soportará mentiras, el extremismo de derecha y la inacción de parte de los funcionarios que eligen. Y tampoco nosotros. Seguiremos luchando y trabajando para pasar leyes de seguridad con las armas.
Porque eso es lo que los floridanos quieren, porque es lo correcto y porque es lo que salvará las vidas de la gente y ayudará a las comunidades a sentirse seguras una vez más.
Gabby Giffords, una demócrata, representó al octavo distrito del Congreso de Arizona de 2007 a 2012. La asesora principal de Giffords, Debbie Mucarsel-Powell, una demócrata, representó al distrito 26 en la Cámara de Estados Unidos de 2019 a 2021.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de diciembre de 2021, 0:17 p. m..