Proyecto ‘No Digas Gay’ suprime conversaciones que pueden ayudar a salvar vidas | Opinión
Me paso el día haciendo que la gente hable sobre lo que desesperadamente preferirían mantener en privado. Sus cuerpos, ellos mismos. Su salud, su enfermedad. A quién aman. Su pasado y presente. Sus sueños y esperanzas. No es fácil, pero debería ser cada vez más fácil.
Mi vida como defensora del VIH significa romper el silencio y acabar con el estigma a través de un mantra positivo de tres puntos: ¡Hay un píldora que puedes tomar para prevenir el VIH! El VIH ¡no es una sentencia de muerte! ¿Sabías que tratar el VIH significa que el virus puede volverse indetectable y, por lo tanto, intransmisible?
Estos increíbles avances en el tratamiento y la prevención del VIH ya están siendo sub-reportados. Y ahora tenemos proyectos de ley en la Legislatura de Florida que harán que hablar de ello sea más difícil, incluso ilegal. Los proyectos de ley son peligrosos y vergonzosos, y estoy aquí para decir, claramente y sin exagerar, que estos proyectos de ley harán que las personas no obtengan servicios que podrían salvarles la vida. Hablemos de ello.
El proyecto de ley “Don’t Say Gay” (No Digas Gay) silencia conversaciones vitales en la escuela y amenaza la capacidad de aprendizaje de todos los niños. Se basa en la pretensión de que la orientación sexual o la identidad de género es algo para ocultar. (Cada persona tiene una orientación sexual y una identidad). Otro proyecto de ley finge que el racismo y el sexismo no suceden y, por lo tanto, no es necesario hablar de ellos. Otro proyecto de ley que podríamos llamar “No está bien ser gay” permite que un proveedor de atención médica rechace a una persona LGBTQ y su atención vital, incluso si ese proveedor recibe fondos de impuestos públicos; dólares de impuestos que también provienen de personas LGBTQ. Todo esto NO ESTÁ BIEN.
Como trans latina de experiencia inmigrante que vive abiertamente con el VIH, esto es profundamente personal para mí. Fundé mi organización Arianna’s Center en el 2015, para abordar el estigma que enfrentan los floridanos transgénero y las brechas en el servicio que reciben. Como beneficiario de la Gilead COMPASS Initiative hemos podido desarrollar programas que buscan reducir el estigma anti-trans y relacionado con el VIH, empoderar a las personas transgénero, en particular a las mujeres transgénero de color, y brindarles las habilidades para abogar por sí mismas y por nuestras comunidades de manera efectiva.
Trabajo como este y el progreso que hemos logrado se ve amenazado por proyectos de ley como este. Alimentan el estigma y nos retroceden a una época peligrosa en la que nos hacían sentir vergüenza por nuestra sexualidad, identidad de género y estatus de VIH.
El sur de EEUU tiene la tasa más alta de casos nuevos de VIH, y Florida lidera a nivel nacional. Casi medio millón de personas que actualmente viven con el VIH viven en el Sur. Este no es un momento para guardar silencio sobre vivir con el VIH, o sobre la prevención, las pruebas y el tratamiento del VIH, o sobre las personas con un mayor riesgo. El VIH es un problema de justicia racial. Los afroamericanos conforman el 40% de todos los casos de VIH, a pesar de ser solo el 13% de la población. El racismo sistémico significa que las personas negras y latinas no obtienen el mismo acceso a los elementos básicos que nos mantienen vivos y prósperos: un salario digno, atención médica, vivienda, educación y transporte. No hablar de racismo y sexismo, como propone un proyecto de ley, significa que esas epidemias nos sigan matando.
Un estimado 4.6% de los floridanos son LGBTQ y el 24% de las personas LGBTQ en Florida están criando niños. Estamos en cada familia, vecindario, iglesia, oficina y escuela. La conversación sobre esto en el aula no debe silenciarse, y convertirlo en un delito niega la libertad de expresión protegida constitucionalmente. Los que impulsan proyectos de ley bajo el pretexto de los “derechos de los padres” atienden a ciertos padres mientras ignoran o lastiman a otros. Los padres LGBTQ y los padres de niños LGBTQ también tienen voz. Hagamos que todos hablen y sean incluidos en mejoras a la educación, la salud, la compasión y la comprensión.
El VIH sigue siendo una epidemia 40 años después porque todavía es muy difícil hablar de ello. Pero debemos hablar de ello. No podemos cambiar aquello de lo que no hablamos y sobre el cual no hacemos nada al respecto. Preferiría estar hablando de cómo proteger a nuestras comunidades del VIH o de cómo el acceso adecuado al tratamiento del VIH significa Indetectable = Intransmisible. Cómo una conversación abierta y honesta salvadora de vidas.
Pero lo que está sucediendo en Tallahassee me lleva de vuelta al principio, a la lección número uno sobre el VIH: SILENCIO = MUERTE. Lo que está pasando ignora las vidas perdidas por el estigma y la vergüenza. Necesitamos que todos sepan que está bien ser gay, decir gay, ser LGBTQ, tener VIH, prevenir el VIH, todo eso. Tenemos que hablar de ello.
Arianna Inurritegui-Lint es una apasionada educadora y defensora transgénero originaria de Perú. Fundó Arianna’s Center en el sur de Florida para brindar servicios directos y empoderamiento a mujeres transgénero de color, enfocándose en las pruebas, la prevención y la atención del VIH.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de febrero de 2022, 1:53 p. m..