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Los demócratas están perdiendo su aparente control sobre el voto latino | Opinión

El presidente Joe Biden en Florida cuando era candidato en noviembre 2020 anima a sus seguidores. Pero está claro que un número importante de hispanos se está convirtiendo en votantes indecisos.
El presidente Joe Biden en Florida cuando era candidato en noviembre 2020 anima a sus seguidores. Pero está claro que un número importante de hispanos se está convirtiendo en votantes indecisos. adiaz@miamiherald.com

Los demócratas están perdiendo rápidamente su aparente control sobre el voto latino, ya que las recientes elecciones y encuestas sugieren un creciente cambio de los hispanos hacia el Partido Republicano.

Una encuesta de The Wall Street Journal publicada el mes pasado mostró incluso que en una potencial revancha entre los presidentes Trump y Biden en 2024, el 43% de los hispanos votaría por Trump, mientras que el 44% apoyaría a Biden.

Este drástico cambio en la preferencia de los votantes demuestra que el electorado hispano se ha vuelto más independiente, cada vez más abierto a las ideas conservadoras y menos propenso a dejarse influir por la política identitaria radical de la izquierda.

Es cierto que, hasta hace poco, los demócratas han dominado el voto hispano a nivel nacional por un margen de 2 a 1. Algunos de los principales estrategas latinos y grupos “progresistas” estaban convencidos de que este patrón se mantendría constante.

Argumentaban que había surgido una “conciencia pan-étnica” que aglutinaba a los votantes de origen mexicano, puertorriqueño, cubano y otros latinoamericanos en un gran bloque latino, intrínsecamente liberal y que no abandonaría pronto el barco hacia el Partido Republicano. En su obsesión por impulsar esta narrativa ilusoria, pasaron por alto el hecho de que los hispanos, en lugar de acercarse a la identidad de grupo, en realidad se están alejando de ella.

Esto no significa que los latinos no sigan apreciando su herencia hispana común; sin duda lo hacen. Pero no se puede negar que, al igual que otras comunidades étnicas e inmigrantes del pasado de Estados Unidos, los latinos se están integrando y están empezando a definir sus opiniones políticas de forma más individual, y menos influenciadas por las percepciones generalizadas del grupo étnico al que pertenecen.

Está claro que un número importante de hispanos se está convirtiendo en votantes indecisos. Quieren que se les persuada con ideas y propuestas políticas sobre temas concretos, no con llamados generalizados a la identidad.

Un importante análisis a posteriori del voto latino en las elecciones de 2020 realizado por EQUIS Research, una de las principales empresas encuestadoras demócratas de la opinión latina, mostró que los votantes hispanos priorizaron la economía y el COVID por encima de la identidad hispana e incluso de la inmigración, la cual ha sido promovida históricamente como un “tema latino” por la izquierda.

Esa es la razón de que Trump pudiera hacer grandes avances entre los hispanos en 2020. Según el estudio de EQUIS, los hispanos apoyaron mucho las políticas y puntos de vista de Trump en temas clave: desarrollo rápido de vacunas (74%), recortes a la clase media (69%), reapertura de la economía (66%), la política en torno al COVID debería ser fijada por los Estados (62%), ponerse duro con China (60%) y vivir sin miedo al COVID (55%).

Incluso en lo que respecta a la inmigración, los hispanos están de acuerdo con algunas de las políticas emblemáticas de Trump, incluyendo más gasto en las fronteras (55%) y la limitación de los refugiados y el asilo (51%); lo que demuestra que sus puntos de vista sobre este tema también se han vuelto más matizados y diversos. En un disparo al corazón a la creencia popular, ¡el 39% dijo que apoyaba el muro fronterizo!

Además, en contra de lo que habían argumentado los encuestadores progresistas, los latinos no están demostrando estar a la izquierda del votante estadounidense promedio.

Muchos de ellos rechazan el extremismo que ven en el Partido Demócrata actual. No les gustan los esfuerzos por ampliar el control público de la sanidad, imponer mandatos de vacunas y cierres de negocios, restar financiamiento a la policía, restringir la autoridad de los padres sobre sus hijos y permitir que los varones transexuales participen en deportes femeniles.

Reconocen en algunas de estas políticas demócratas la filosofía socialista que prevalece en muchos de sus países de origen y que les motivó a ellos, o a sus padres o abuelos, a emigrar a Estados Unidos en primer lugar. No es de extrañar que cuando el candidato demócrata a gobernador de Virginia Terry McAuliffe dijo que “no creo que los padres debieran decir a las escuelas lo que deben enseñar”, los hispanos se volvieran en su contra y probablemente le dieran la mayoría de sus votos a su oponente, el republicano Glenn Youngkin.

A los hispanos también les repele la agenda de confrontación racial y victimismo de la izquierda. Vienen aquí buscando el Sueño Americano y no quieren oír que no podrán alcanzarlo porque las instituciones y la cultura del país son racistas.

Saben que, a pesar de sus defectos y errores pasados, Estados Unidos es una tierra de equidad y oportunidades en la que pueden triunfar si se esfuerzan. En consecuencia, un estudio de Pew de enero de 2020 mostró que el 83% de los latinos cree que tiene más oportunidades de salir adelante en Estados Unidos que en el país de sus antepasados.

Se está haciendo bastante evidente que no hay un “pensamiento de grupo” latino. Los hispanos están cansados de que los demócratas los den por sentados y, al seguir adelante y participar en la batalla de las ideas, cada vez son más los que respaldan las políticas conservadoras y votan por los republicanos.

Esta importante tendencia no es producto de la “desinformación” republicana, como algunos estrategas demócratas en plena negación quieren hacernos creer, sino el resultado de que los hispanos individuales piensen por sí mismos. Han llegado a apreciar que la independencia de pensamiento es realmente liberadora.

El autor es el presidente de Latino Partnership for Conservative Principles y ex jefe de la Oficina de Ciudadanía de Estados Unidos.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de febrero de 2022 a las 6:00 a. m..

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