Ismael Lorenzo: Seguir adelante después de un desalojo en Miami | Opinión
Un par de policías que entran en tu apartamento sin tocar y abren tu puerta del dormitorio de sopetón, es una impresión no deseable para nadie. Y en el mejor estilo policial latinoamericano, te mandan a callar bruscamente si uno desea decir algo.
Luego llegan un par de civiles para sacarte para afuera tus pocos enseres, mientras yo llamo a mis contactos para que me ayuden a recoger los que han botado en la acera. Agitado y nervioso desarmo mi computadora Mac y meto mis gatos en bolsas.
Cuando llega una amiga, la ayudo a poner lo que se pueda en el auto. Atrás se me quedan muchas cosas.
Me llevan hasta Hialeah, donde me alquilan un pequeño cuarto, por $1,100, precio estándar hoy en Miami.
De nuevo, armo la computadora y noto que en la mudanza el monitor dejó de funcionar. Otra vez pido que me den un empujón hasta un Walmart cercano para comprar uno, con dolor pues los dólares comienzan a escasear.
Pero al fin ya en Internet, comienzo a contactar y relatar a mis amistades de escritores y periodistas lo que me pasó. Mi hija desde Atenas, Grecia, también me ha ayudado.
Uno de mis problemas en Hialeah es que no la conocía, en Miami había vivido en La Pequena Habana, cerca del downtown, por muchos años, luego en Miami Beach, en North Miami, por la FIU, por Biscayne Blvd, pero nunca en Hialeah. Estaba perdido.
Pero poco a poco voy aprendiendo.
Por otra parte, surgen amigos, un par de urbanizadores de Hialeah y un exalcalde me visitan y brindan ayuda. Solo les pude pagar regalándoles algunos de mis libros. Los escritores la mayoría de las veces no tenemos más allá de eso. Algunos los aprecian, en un Departamento de la Universidad de Miami, en donde he recibido muchas ayudas, me dicen que coleccionan mis libros porque valdrán mucho cuando me muera, y es posible.
En todo este barullo surgen amigos y desaparecen otros, algo interesante siempre de notar. Una amable periodista me regala una silla, que perdí en la mudada para estar frente a mi Mac largas horas, por los programas radiales y el mantenimiento en ‘Creatividad Internacional’, mi red de literatura y cine.
¿Cúal será el futuro? Pues no sé, pero espero salir de estas dificultades, no es la única vez que me la he visto difícil.
Ismael Lorenzo es un escritor cubano ganador de la Beca Cintas.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de febrero de 2022 a las 0:31 p. m..