Sen. Marco Rubio: Rogarle a Maduro por petróleo es débil e ingenuo | Opinión
“Si tuviera tu cabello, sería presidente de EE.UU.”, el entonces vicepresidente Joe Biden bromeó con Nicolás Maduro en el 2015.
Siete años después, el actual presidente Biden le está rogando a Maduro por el petróleo de Venezuela.
Maduro es el líder de un régimen despiadado que comercializa drogas, armas y personas. Bajo su mandato ilegítimo, el pueblo de Venezuela ha sido objeto de asesinatos por parte del estado, detenciones ilegales y torturas. La incompetencia y la corrupción de su régimen estancaron la economía venezolana y forzaron el éxodo de millones de venezolanos a países vecinos y de la región. Como promedio, en el año 2017, el venezolano perdió más de 20 libras debido a la escasez de alimentos causada por el estado.
Fue hace solo unos pocos años que el mundo reconoció los horrores de la Venezuela bajo el mandato de Maduro. Y gracias al liderazgo del anterior presidente Donald Trump, casi 60 naciones reconocieron a Juan Guaidó como el legítimo presidente interino del país.
Pero ahora, con los precios mundiales del petróleo en alza, el presidente Biden le está dando la espalda al gobierno interino de Venezuela, a los que murieron luchando por la libertad y la democracia, y a todos los que aún sufren bajo el gobierno de Maduro en Venezuela.
Delegación a Caracas
El pasado fin de semana, unadelegación estadounidense viajó a Caracas para negociar el levantamiento de las sanciones al petróleo venezolano a cambio de la promesa de Maduro de cortar los lazos con el dictador ruso Vladimir Putin. Es una gran muestra de incompetencia y negligencia por parte de la Administración Biden. Maduro debe su existencia al apoyo de los regímenes de Rusia, China y Cuba. Solo el presidente Biden es lo suficientemente ingenuo como para creer que Maduro le daría la espalda a Putin de la forma en que él ha traicionado a Guaidó.
Incluso, si Maduro estuviera dispuesto a romper los lazos con Putin, Venezuela no sería la solución para mejorar los precios del petróleo en EE.UU. Venezuela puede tener las reservas de petróleo más grandes del mundo, pero debido a la ineptitud y la corrupción de Maduro, produce poco más del cinco por ciento de la cantidad que produce Rusia en un día determinado.
Permitir que el narco-dictador de Venezuela vuelva a ingresar al mercado mundial del petróleo no reducirá los precios locales: solo financiaría el control ilegítimo del poder por parte de Maduro y perpetuaría sus horribles crímenes contra el pueblo venezolano. Para evitar que se lleve a cabo este terrible trato, presentaré una legislación esta semana que prohibiría la importación de recursos energéticos de Venezuela.
En lugar de cambiar el petróleo de un dictador por el de otro, la forma más fácil y obvia de socavar la masacre humana por parte de Rusia sería aumentar la producción de petróleo y gas natural en EE.UU. Dios bendijo a nuestro país con maravillosos recursos naturales, incluyendo más de 200 mil millones de barriles de petróleo y cientos de billones de pies cúbicos de gas natural.
Bajo la Administración Trump, EE. UU. se convirtió en un exportador neto de energía. Si volviéramos a eso, y no hay nada que nos impida hacerlo, sería un golpe eficaz no solo contra Rusia, sino contra todas las poderosas dictaduras que usan sus riquezas en contra de Estados Unidos.
Agenda extrema
Desafortunadamente, el presidente Biden prioriza la agenda de extrema izquierda del Partido Demócrata por encima de las necesidades del pueblo americano.
Biden tiene demasiado miedo de los fanáticos del llamado Green New Deal como para revitalizar la producción nacional de petróleo y gas natural producidos aquí en EE.UU., sin importar que no haga ninguna diferencia para el medio ambiente si los combustibles fósiles que quemamos se originan dentro de EE.UU. o en el extranjero.
Tampoco hay duda que este trato con la tiranía narcoterrorista de Maduro está siendo impulsado por los apologistas del narco-régimen de la era de Obama, simpatizantes marxistas que están obsesionados con coquetearle a las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
La tarea de Joe Biden como presidente es simple: defender y promover nuestros intereses nacionales. Pero en lugar de hacer eso, está capitulado ante la gran presión partidista y respaldando a dictaduras en todo el mundo. Es un enfoque fundamentalmente defectuoso, el cual espero el Congreso de EE.UU. aborde al aprobar mi proyecto de ley.
En el año 2020, yo dije que las mujeres y hombres representando la Administración Biden asistieron a universidades prestigiosas y tienen las credenciales adecuadas, participan en las mejores conferencias, y también son parte de la decadencia de la política de EE.UU. Si la desastrosa salida de Afganistán, la nefasta respuesta a las históricas protestas en Cuba y la resurrección del fallido acuerdo nuclear con Irán no me dieron la razón, lo que EE.UU. está haciendo en Caracas lo hace en grandes proporciones.
Marco Rubio es un senador Republicano de la Florida.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de marzo de 2022, 8:04 p. m..