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Opinión

ATRÉVETE Y OPINA: Laura D’Ocon: El sexo, un ritual sagrado


El presidente Barack Obama abraza en la Casa Blanca a Lilly Jay, sobreviviente de una agresión sexual, durante un evento contra las violaciones en las universidades, el pasado 19 de septiembre.
El presidente Barack Obama abraza en la Casa Blanca a Lilly Jay, sobreviviente de una agresión sexual, durante un evento contra las violaciones en las universidades, el pasado 19 de septiembre. AP

“Lo hicimos pero no significó nada, ya sabes”. Parece que hoy en día el acto sexual sea algo corriente, una actividad cualquiera, sin valor y en algunos casos, sin ningún tipo de afecto o sentimiento entre los individuos involucrados.

Tal vez sea una romántica pero creo que es importante que las generaciones venideras entiendan la importancia del acto sexual o como yo lo llamo, “Hacer el amor con otra persona”.

¿Recuerdan la elegancia y curiosidad de una primera cita? ¿Los nervios por saber si volverá a llamar? ¿Lo bonita que puede ser una noche de sexo apasionado y seguro, entre dos personas que conscientemente quieren compartir su intimidad y cuerpo, la una con la otra?

El sexo es un ritual sagrado, del que los humanos tenemos el privilegio de gozar, compartir y respetar.

Creo que hoy en día el sexo está subestimado. Algunos jóvenes no tienen la información necesaria, otros se dejan llevar y no piensan sobre las repercusiones que sus decisiones pueden llegar a tener.

Con esto no estoy diciendo: “No al sexo en las universidades”, pero sí que es importante hacer charlas educativas sobre el tema y tratarlo con naturalidad y educación. De esta forma, evitaremos malentendidos entre los individuos o fatales consecuencias.

Sí significa sí. ¿Qué significa esta declaración? Según la nueva ley sobre sexo en las universidades de California, el Sí significa el consentimiento afirmativo de ambos individuos para dar paso a una relación sexual.

La iniciativa pretende acabar con los abusos sexuales en las instituciones de segundo grado, y poner sanciones más severas a quienes no puedan probar un consenso por parte de ambos individuos para que se produzca el coito o acto sexual. La norma surgió debido a la necesidad de reducir las agresiones sexuales y también para que los estudiantes entiendan que ambos individuos tienen que estar de acuerdo para tener relaciones sexuales.

Según el informe presentado en enero a la Casa Blanca, y publicado en el mismo artículo de la BBC, una de cada cinco universitarias en Estados Unidos ha sufrido una agresión sexual, y solo el 12 por ciento lo denunció.

La ley SB-967 también señala que el silencio o ausencia de resistencia no constituye consentimiento, y especifica que un acusado no puede alegar o asumir el consentimiento de la víctima, en el caso de que esta estuviera ebria, drogada, inconsciente o dormida.

Puede que la regulación parezca un poco surrealista, pero creo es que es una forma de advertir a los jóvenes y a la sociedad que este es un problema real en las universidades.

La nueva legislación define el consentimiento como “un acuerdo afirmativo, consciente y voluntario para involucrarse en una actividad sexual”, que no tiene por qué ser verbal aunque debe quedar claro.

Esta es tan solo una iniciativa, pero la realidad es solo nosotros mismos podemos transmitir lo que el acto sexual representa, una escena amorosa en la que ambas partes quieren disfrutar de su sexualidad y son conscientes de ello.

Por otro lado también hay que explicitar que no todos los jóvenes actúan o piensan igual. Muchos son conscientes de lo que hacen, respetan a sus parejas y ven el sexo como un ritual especial y sagrado. En ese caso, la norma no prohíbe el sexo para nada ni mucho menos se aplica a estas.

Debería poder ser normal hablar en las universidades, seminarios, con los padres e hijos sobre el sexo, un tema que plantea dudas y curiosidades a mucho jóvenes, y que por miedo o prejuicios no se atreven a preguntar.

No soy experta en el tema del amor, ni mucho menos en el sexo, pero sí creo que es un camino que poco a poco uno va descubriendo con el tiempo, y puede que aun así, jamás acabe de entender por completo, porque es verdaderamente un bello misterio. Informarse, pensar las cosas dos veces y entender que Sí significa sí y No significa no, es lo único que garantiza una relación sexual sana y satisfactoria.

Atrévete y Opina es un espacio dedicado a temas de actualidad que afectan a los jóvenes. Sigue a @lauradocon en Twitter

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de octubre de 2014, 1:00 p. m. with the headline "ATRÉVETE Y OPINA: Laura D’Ocon: El sexo, un ritual sagrado."

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