ROBERTO CASIN: ¿Dónde está el pirata?
Usted no lo sabe, pero probablemente los tenga metidos en su computadora, hurgando en su correo electrónico, buscando cómo apoderarse de la contraseña para acceder a su cuenta de banco o metiendo las garras en su página web para aprovecharse de sus clientes o lectores. Los piratas informáticos —en el argot del medio, hackers — son los malvados del momento. Y de villano a villano Darth Vader palidece de pudor. Están a la caza de todo: chismes de estado, secretos militares, información financiera y comercial, innovaciones tecnológicas, pero también de datos personales. Dos de cada tres expertos en Internet consultados por el centro de investigaciones Pew han concluido que dentro de una década Estados Unidos podría ser blanco de un ataque cibernético de grandes proporciones, capaz de ocasionar daños de consideración.
Google, Facebook, Amazon figuran entre muchos sitios visitados a diario por millones de personas que los consideran seguros. Pero de acuerdo con un estudio difundido por la firma de seguridad Menlo, aunque lo parezcan no lo son. Presumiblemente nadie está a salvo de que lo casquen, y cualquiera se come un cake. La compañía dice que revisó un millón de los más importantes dominios en la red en busca de potenciales vulnerabilidades, y halló que uno de cada tres puede clasificarse de peligroso. O lo que es lo mismo: que puede haber sido penetrado por hackers o está utilizando software que deja la puerta abierta a un ataque electrónico. La gravedad del problema la ha subrayado la Comisión Estadounidense sobre Robo de la Propiedad Intelectual cuando constata que “ni los mejores sistemas de seguridad (…) pueden ser tenidos por confiables frente a los hackers más especializados”. Sálvese quien pueda.
Si eso es así para los grandes, ya saben para los chicos. Recientes ataques al sistema de almacenaje en la red iCloud, así como a Sony, la Casa Blanca y el Senado en Washington son la punta del iceberg. Los entendidos aseguran que solo cuatro de cada diez ataques son reportados. The New York Times reveló que piratas informáticos rusos lograron leer correos electrónicos del presidente Barack Obama el año pasado, y a principios de éste alguien se infiltró en la red de la aseguradora Anthem y se apropió de datos, ingresos y direcciones postales de clientes y empleados, incluyendo los del director general. Recientemente, el FBI lanzó una campaña para contratar a expertos como “agentes cibernéticos especiales”. La idea es reclutar técnicos con experiencia en programación de computadoras, análisis de software malintencionado y eventualmente en “piratería ética”. En otras palabras, hackers con “buenas intenciones” a los que se les paga para que pongan a prueba la seguridad de los sistemas. ¿Quién da crédito a quién en un mundo en el que no siempre se sabe para quién trabaja cada cual?
Lo cierto es que los expertos en la materia son cada vez más cotizados, y pueden llegar a ganar cifras astronómicas. La razón: nadie como el que hace la trampa puede poner al desnudo las flaquezas de la ley. De hecho las compañías pagan cientos de millones de dólares todos los años para identificar “agujeros” en sus redes. Un estudio de la corporación multinacional Juniper sostiene que debido a la rápida digitalización esos costos ascenderán en 2019 a más de dos billones de dólares, casi cuatro veces los estimados para este año. Desde hace rato se habla de molerles los huesos a los piratas informáticos con sus propias armas. Ojo por ojo y bofetón por bofetón. Pero el asunto está estancado entre papeles, consideraciones éticas y temor a las represalias (siempre que se dispara el enemigo tira de vuelta). Muchos creen, además, que semejantes métodos serían ilegales bajo la Ley sobre el Abuso y Fraude en Computación, y desaconsejados por las reglas contra crimen cibernético del Departamento de Justicia. Lo de siempre: legalismos y aberraciones que le atan las manos a todo el mundo, menos al criminal.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de julio de 2015, 1:33 p. m. with the headline "ROBERTO CASIN: ¿Dónde está el pirata?."