ATRÉVETE Y OPINA: Laura D’Ocon: Cuatro reglas de oro
Dedicado a todos los maestros de amor incondicional que llegan a nuestra vida.
A veces se nos olvida lo básico: agradecer, compartir, amar y respirar. Parece simple pero estas cuatro cosas se nos olvidan a menudo y hay que refrescarlas de vez en cuando ya que son clave para una vida plena y llena de sentido.
Empecemos por agradecer a todos aquellos que están siempre a nuestro lado sin que tengamos que pedirles que lo estén. Muchas veces caemos en el error de pensar que es su obligación estar allí para nosotros siempre que los necesitemos, cuando en realidad es su elección estarlo.
Agradecer es tan importante como dar. Por eso no esta de más reconocer que estamos agradecidos por el tiempo que nos dedican y la ayuda que nos brindan para enfocarnos en nuestra vida, especialmente cuando somos jóvenes –una etapa crítica de desarrollo personal en el que las dudas y las reflexiones sobre la vida empiezan a pesar y a cobrar sentido–. Es importante agradecer la voz de la experiencia por sus consejos aunque no siempre los tomemos al pie de la letra. Al fin y al cabo la decisión última siempre es nuestra.
Compartida la vida es más, es una de las muchas frases que seguro hemos escuchado en algún momento de nuestra vida. Me parece apropiado citar a la novelista inglesa Charlotte Brontë, autora de la famosa novela Jane Eyre. La escritora define bien la afirmación sobre que la vida cuando se comparte suma y vale mucho más. Brontë defendía que la felicidad cuando no es compartida difícilmente puede llamarse felicidad ya que no tiene sabor alguno. Brontë se refiere a algo bien sencillo, por mucho que dispongamos de lujos, viviendas de ensueño y escapadas a lugares paradisíacos, si estamos solos, no valen nada. Las personas estamos diseñadas para tener la necesidad de compartir experiencias, aventuras y emociones con otras personas ya que cuando compartimos nos enriquecemos y nuestra calidad de vida aumenta. Cuando compartimos nos hacemos un bien a nosotros mismos y en consecuencia a los demás.
Amar: Soy una apasionada de la vida y creo en el amor por encima de todas las cosas. El amor es lo único que nos da fuerzas para seguir adelante y es realmente para lo que hemos venido a este mundo, para amar. Sin el amor estamos perdidos y sin inspiración jamás lograremos llevar a cabo nuestros sueños. Por eso es importante amar sin límites. Cada vivencia nos marca y de alguna forma, nos moldea y pule, como si cada uno de nosotros fuera una piedra preciosa esperando a brillar con toda intensidad. Las personas que aman sin miedo, arriesgan sin pensar en el mañana y viven cada instante como si fuera la última noche.
Finalmente, respirar, algo tan sencillo como eso. Ser consciente de cada bocanada de aire que entra a nuestros pulmones es clave para poder vivir disfrutando de cada momento y atesorarlo ya que nos recuerda que estamos vivos. Todos, sin excepción, venimos al mundo con las respiraciones contadas, hagamos que cada una de ellas cuente y merezca la pena. Como escribió la escritora española Carmen Martín Gaite, la soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente. Les invito a recordar estas cuatro cosas básicas: respirar, amar, agradecer y compartir, que merecen ser tomadas en consideración si anhelamos una vida excitante, llena de retos y triunfos personales y profesionales.
Atrévete y Opina es un espacio dedicado a temas de actualidad que afectan a los jóvenes. Sigue a Laura D’Ocon en Twitter: @lauradocon
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de julio de 2015, 0:12 p. m. with the headline "ATRÉVETE Y OPINA: Laura D’Ocon: Cuatro reglas de oro."