Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

La legislatura debe ayudar a los floridanos, no a las compañías de seguros| Opinión

Por segunda vez este año, fuimos convocados a una sesión legislativa especial sobre la crisis de seguros de propiedad en nuestro estado. Los floridanos pagan tres veces el promedio nacional en primas.

En lugar de un plan para reducir las tarifas para los propietarios, la legislación impuesta por la súper mayoría encarece el costo de seguro de propiedad, dificulta el acceso de los propietarios a un abogado que les ayude con sus reclamos y da una falsa impresión de rendición de cuentas de una industria de seguros sin control.

Los floridanos merecen un gobierno que ofrezca políticas que realmente ayuden a personas reales y garantice a todos los floridanos la libertad de estar saludables, prósperos y seguros. Esta legislación no hace eso.

Luego de un rescate de $2 mil millones en mayo a la industria de seguros, esta legislación le otorga otros $1,000 millones de los contribuyentes, pero no proporciona alivio de tarifas para los floridanos.

Además, dificulta que los consumidores responsabilicen a las aseguradoras por actuar de mala fe denegando y retrasando reclamos legítimos sin razón. Este rescate también aumentará los costos para los asegurados de Citizens y requerirá un seguro contra inundaciones por separado para mantener su cobertura.

Mis colegas insisten en “estabilizar el mercado,” a lo que nadie se opone, pero no a costa de floridanos trabajadores que luchan por mantener sus finanzas a flote. Es frustrante pagar primas durante años y que en la crisis, la aseguradora no responda, o pague menos de lo que cuesta reparar sus daños.

Florida es cada vez más inasequible (puede ser que el objetivo sea gentrificar el estado). Muchos en la clase media y trabajadora, personas mayores con ingresos fijos y comunidades de bajos ingresos, tendrán que elegir entre comprar medicinas, poner comida en la mesa, o pagar primas de seguros de propiedad para mantener su techo.

Gracias a los dólares federales, la Legislatura tiene el dinero para ayudar a la gente ahora. Podemos congelar las tarifas, crear un fondo para propietarios de viviendas financieramente frágiles y reducir las tarifas durante un período, mientras apoyamos los esfuerzos de estabilización del mercado.

Nuestra industria de seguros está enferma. Algunas buenas compañías de seguros que procesan las reclamaciones de manera eficiente y justa. Pero otras hacen todo lo posible para defender, denegar y pagar insuficiente en reclamaciones solo porque pueden.

Algunas aseguradoras logran ganancias récord en años sin tormentas, luego juegan juegos engañosos con compañías afiliadas canalizando las ganancias a una sola compañía (por ejemplo, pagando bonos exorbitantes a los ejecutivos, pagar dividendos récord, o cobrando tarifas altas a través de sus compañías afiliadas), y repentinamente se declaran insolventes cuando llega el momento de responder después de un huracán. Profesionales de la industria testificaron sobre el fraude cometido en los informes de tasación utilizados para negar y devaluar las reclamaciones.

Yo presenté personalmente enmiendas para abordar estos problemas que claramente contribuyen a altos costos, pero fueron rechazadas.

En Florida no es una cuestión de si vendrá una tormenta, sino de cuándo. Sabiendo esto, podemos preparar tanto a la industria como a nuestra gente.

Nuestro Caucus de legisladores trabajando por la gente propuso un plan para hacer que los seguros sean asequibles, estén disponibles y rindan cuentas: un Comisionado de Seguros en un puesto electo que aumente la responsabilidad con los floridanos, exigir reducciones de tarifas cuando se promulguen reformas de seguros de propiedad, crear una Comisión de Seguros de Propiedad para supervisar el trabajo de la Oficina de Regulación de Seguros y aplicar multas a las compañías de seguros que falsamente denuncian fraude. Todas fueron desestimadas sumariamente.

Las personas no acuden a un abogado por gusto; típicamente lo hacen después de intentar resolver sin éxito directamente con la aseguradora. Esta legislación causa que los honorarios de abogado salgan del pago de reclamos, incluso cuando la compañía de seguros sea responsable por demoras irrazonables o de intentos intencionales de pagar menos de lo debido.

Además de los honorarios de los abogados, una de las pocas herramientas que la gente tiene para hacer que los gigantes de seguros rindan cuentas es obtener el reembolso de los honorarios legales cuando las compañías de seguros actúan de mala fe.

Estos surgen cuando la aseguradora no actúa de manera justa y honesta hacia sus asegurados en la resolución oportuna de reclamos razonables. Al requerir que los propietarios prueben “incumplimiento de contrato” como requisito previo para un reclamo de mala fe, esta legislación arrebata esa herramienta al consumidor. La legislación también acorta el período de tiempo para que los propietarios notifiquen a la aseguradora de un reclamo y exigir el arbitraje obligatorio sin limitación en qué estado o país puede llevarse a cabo.

Según las tarifas de seguros de propiedad de Florida se disparan, los propietarios de viviendas de Florida llevan la peor parte de la carga financiera. Propuse enmiendas para congelar y reducir los costos para los propietarios de viviendas, pero fueron rechazadas.

Los patrocinadores de esta legislación afirmaron que “eventualmente,” este rescate adicional brindaría “esperanza” de costos más bajos para los consumidores. La esperanza no es un plan, y no paga las facturas. Los floridanos–no solo la industria de seguros– necesitan un alivio real ahora.

Mis colegas y yo estamos listos, dispuestos y capaces de colaborar en un plan para reducir las tarifas de seguros de propiedad, restaurar el acceso a los tribunales con ayuda legal y hacer que las compañías de seguros rindan cuentas.

Nosotros, la gente de Florida se lo merece, y como Legislatura, podemos hacerlo mejor.

Dotie Joseph es miembro demócrata de la Legislatura de Florida que representa al distrito 108 de la Cámara de Representantes del estado, uno de los distritos más diversos del condado de Miami-Dade, que incluye la parte noreste de Miami, partes de North Miami, Little River, Miami Shores y Wynwood.



Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA