ATRÉVETE Y OPINA: Laura D’Ocon: Ahora es el momento
El tiempo es relativo tal y como definió el físico alemán Albert Einstein en el siglo XX. Esta mañana desperté pensando en que verdaderamente el tiempo es tan solo una unidad inventada por el hombre. En ese instante me paré a reflexionar sobre: ¿Qué voy hacer con mi tiempo? El que me queda por vivir. Cuántos años me quedan no lo sé, y es algo que no está en mis manos, pero qué hacer con ellos, sí es algo de lo que tengo absoluto control.
Me puse a pensar en mis pequeños logros, mis sueños más ambiciosos y los retos que estos me suponen y fue entonces cuando me di cuenta de lo siguiente: los años que he vivido, me dan una idea de lo que he sido capaz de hacer hasta ahora, pero los que me quedan por vivir son los que realmente importan y me definirán en un futuro.
Sin importad la edad física que cada uno de nosotros tenemos, a todos nos quedan años por vivir. Para aclarar la idea les propongo un ejemplo. Esta es la historia de una inspiradora conversación que me ayudó a comprender la importancia de vivir el momento presente y la relatividad del tiempo de la que hablaba Einstein.
–¿Cuantos años tienes? –le preguntó un anciano a un joven.
–Creo que unos cincuenta o sesenta aproximadamente, si todo va bien – contestó el chico sonriente.
–¿Cómo? No entiendo, si pareces muy joven –respondió el hombre asombrado con la respuesta.
–Bueno, físicamente soy joven, pero quiero pensar que son los años que me quedan por vivir los que realmente determinan los años que tengo. Pensar así me ayuda de alguna forma y me inspira para trabajar el día a día por cumplir mis metas y objetivos –respondió el joven.
–¡Vaya!, pues entonces a mí me quedan muchos menos –afirmó el hombre, un poco triste.
–El tiempo es relativo, depende de cómo quieras verlo. Puedes hacer que los que te quedan, sean los mejores de su vida –agregó, animándole–. Tal vez le parecerá extraño pero creo, que en efecto, tengo los años que me quedan por vivir, porque los vividos ya no los tengo. Como los manjares que saboreé o los viajes que ya he realizado –añadió el chico.
Los jóvenes muchas veces nos creemos invencibles y por eso vivimos al límite, porque creemos que nos queda mucho tiempo por vivir. Es una ambiciosa forma de pensar pero tal vez sea la clave para vivir una vida plena. Como joven la forma de ver la vida de este chico no solo me pareció interesante, sino prometedora e inspiradora.
A pesar de que no sabemos con exactitud qué es lo que puede ocurrir mañana, podemos disfrutar del presente como queramos.
Aquel chico prefería pensar en qué hacer con los años que le quedaban, que acordarse de los que ya han pasado. ¿Qué hacer con los minutos, horas y segundos de cada día? Ya que son momentos son únicos e irrepetibles. ¿Cómo utilizarlos? Tal vez si tuviéramos la asombrosa mentalidad de este chico, disfrutaríamos de cada instante plenamente sin pensar en el mañana, porque quizá nunca llegue. Eso no significa que dejemos de planificar nuestros proyectos.
Lo que cuenta es el aquí y el ahora, las acciones y decisiones que tomamos en el presente. Independientemente de la edad física. Cada etapa de la vida es una maravillosa oportunidad para seguir creciendo, aprendiendo y disfrutando de la gran aventura de vivir. El tiempo es relativo y vale la pena usar cada año que nos queda por vivir para pensar en cómo dejar huella, cómo inspirar y contribuir positivamente algo al mundo.
Cada año de nuestra vida nos sirve para reinventar, redescubrir y realizar todo aquello que nos proponemos. Son, para reflexionar nuestras decisiones, aprender de nuestros errores y crecer como personas. Por ejemplo, para los jóvenes, pueden ser para arriesgarse y trabajar en sus sueños. Son probablemente para más de una frustración, dudas, portazos, llantos y porqués, pero como todas las etapas solo se viven una vez. Según los mayores, cuando las recuerdan entre copas con los amigos, con la pareja o contándoles anécdotas a los hijos, se les ilumina la cara y se les esboza una sonrisa, así que debe valer la pena vivir cada momento intensamente.
A veces nos olvidamos de vivir cada año como un logro o un triunfo, ya que nos han dicho que cumplir años equivale a ser más viejos. ¿Por qué no le damos la vuelta a la idea del tiempo y vivimos cada cumpleaños como un éxito más? Cada una de las etapas de la vida, es una oportunidad más para salir a la calle, explorar nuevos horizontes, crear proyectos, confiar en nuestras habilidades y amar plenamente. Son para seguir avanzando y atreverse al reto de vivir el día a día superándose. Como dijo el científico estadounidense Benjamin Franklin, un hoy vale por dos mañanas.
Les invito a que piensen en los años que les quedan por gozar y hacer realidad sus visiones en vez de lamentarse o vivir recordando en los que ya pasaron, porque ya no volverán. El presente es el momento más perfecto que existe.
Atrévete y Opina es un espacio dedicado a temas de actualidad que afectan a los jóvenes. Sigue a @lauradocon en Twitter
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de julio de 2015, 0:43 p. m. with the headline "ATRÉVETE Y OPINA: Laura D’Ocon: Ahora es el momento."