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Consecuencias económicas del conflicto Israel-Hamas | Opinión

LAS CONSECUENCIAS de este conflicto, además de ser políticas y sociales, son principalmente económicas a corto plazo, tal como detallamos a continuación. (Shutterstock)
LAS CONSECUENCIAS de este conflicto, además de ser políticas y sociales, son principalmente económicas a corto plazo, tal como detallamos a continuación. (Shutterstock)

El salvaje ataque con saña medieval, recientemente sufrido por Israel, evidentemente generará consecuencias.

Con una crueldad indescriptible, el grupo Hamás sorpresivamente aterrorizó a su población civil.Una respuesta contundente de Israel no se hace esperar, algo por demás obligatorio ante tanta crueldad.

Y por supuesto, el efecto buscado por Hamás es precisamente ese, tratar de desestabilizar al mundo al crear enfrentamiento entre civilizaciones.

Las consecuencias de este conflicto, además de ser políticas y sociales, son principalmente económicas a corto plazo, tal como detallamos a continuación.

La situación económica en Israel se hará sentir con fuerza mientras duren las hostilidades, y muy probablemente, tendrán repercusiones en los próximos tres años, siempre y cuando la guerra no escale a instancias superiores, en cuyo caso un caos económico invadiría a muchos países.

Con efecto, en el corto plazo podemos mencionar que las exportaciones de Israel en Circuitos Integrados, Instrumentos médicos y otros Instrumentos de Medición, decaerán, afectando a sus principales mercados que son EEUU, China, India, e incluso, la vecina Palestina.

El comercio con EEUU se verá particularmente afectado en virtud del tratado de libre comercio entre ambos países firmado en 1985, el cual consiste en el intercambio bilateral anual por el orden de los $50.000 millones.

Es de suponer que el sector servicios, especialmente el enfocado hacia el turismo, sufra grandes pérdidas. Evidentemente, el turismo sería prácticamente nulo en el corto plazo y seria mente disminuido en los años subsiguientes.

Los tres millones de turistas que visitaron Israel entre enero y septiembre, gastaron en promedio $5.806 per cápita, lo que sin duda representa un gran aporte para el país y el sostén de muchas familias que dependen de ese giro de negocios.

Es de esperar que ese impacto negativo en la Economía, disminuya el consumo; o sea, la demanda de bienes y servicios en Israel decrecerá, ya que muchos carecerán de ingresos.

Adicionalmente, la inversión también será reducida porque la incertidumbre de un mercado en recesión hará que la participación empresarial en general disminuya, incluyendo la construcción,transporte, comunicación y negocios al de tal. Por supuesto, la Inversión en muchas industrias también de caerá, tal vez, la excepción de aquellas manufacturas metalúrgicas con fines bélicos.

Para la Franja de Gaza, el resultado de esta guerra es por completo una catástrofe. Las comunicaciones, la electricidad, el agua corriente y otros servicios, son controlados por Israel, de manera que la ausencia de ellos harían para los habitantes de esa región, una zona inhóspita, donde el hecho de sobrevivir estaría a la orden del día.

El 35% del producto nacional bruto de Gaza es originado de los salarios obtenidos por el trabajo en Israel, entorpecido muchas veces por los problemas políticos que impiden el tráfico regular de personas entre las dos regiones.

En una tierra donde la mitad de la población de más de 2.2 millones de personas es considerada pobre y donde el desempleo en la población económicamente activa supera al 53%, los efectos de una guerra es absolutamente devastadora y por eso la ayuda humanitaria que la ONU otorga ahora a Gaza, deberá ser incrementada sustancialmente.

Las consecuencias para el mundo, general, también pudieran ser nefastas, sobre todo si Irán llega a a formalizar su intervención en el conflicto.

Si esto llegara a suceder, EEUU pudiera reaccionar con sanciones, empezando con la unión de los aliados en su contra.Irán es un importante país petrolero cuya producción de crudo asciende a 3.1 millones de barriles diarios, y sus reservas son el 12% del mercado mundial, superados por Arabia Saudita y Venezuela, principalmente.

Si Irán llegara a materializar su entrada en el conflicto, las refinerías aliadas, que procesan el petróleo Iraní, dejarían de hacerlo. Al disminuir la oferta de combustible, el precio aumentará, y con ello el precio de todos los bienes y servicios.

Si a esto le anexamos la anunciada fuerte recesión a partir de diciembre, entonces visualizamos un panorama nada halagador para la Economía mundial, que pudiera caer en una depresión sin precedentes, también apuntalada por el conflicto Rusia-Ucrania.

Sin lugar a dudas, el conflicto Israel-Hamás traerá consecuencias económicas importantes; sin embargo, contamos con el aguerrido y laborioso pueblo Israelí que ha sabido sobreponerse a todas las dificultades.

Israel saldrá victorioso una vez más y demostrará con su ingenio que es capaz de mantener la paz,evitando así una conflagración mundial de impredecibles resultados.

Benjamin F. DeYurre es un economista y periodista en Miami. @DeYURRE

Benjamín F. DeYurre
Benjamín F. DeYurre




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