LYDIA HIDALGO: Tráfico y bajas notas
Según las estadísticas nacionales, el condado Miami-Dade está entre las zonas urbanas con el mayor tráfico, las peores carreteras, el mayor número de peajes y los choferes con menos licencias y seguros. Gran parte del problema siempre ha sido la falta de visión del gobierno estatal, que se demoró demasiado en planificar más carreteras para una ciudad como esta, que carece de un sistema de transporte público adecuado para el número de personas que a diario arriba a nuestra ciudad.
Ahora la ciudad nos ayuda ensanchando y agregando más carriles a las pocas carreteras que tenemos y, como no hay ayuda gratis, nos aumenta la cantidad de peajes que tenemos que pagar. También debemos soportar las demoras diarias que por años y años hemos sufrido en las carreteras y en las calles que rompen, arreglan, y rompen nuevamente, y todo al mismo tiempo, por lo que no hay por donde adelantar el camino diario. Los altos impuestos a la gasolina y el precio, que no baja aun cuando el precio del petróleo está en su menor nivel en mucho tiempo, agravan el problema.
Los ciudadanos no tienen escape de la odisea y hasta los turistas se quejan de la situación cotidiana por el tráfico y los altos costos de los peajes. Si esto continúa, el turismo –que es una de nuestras mayores fuentes de ingreso– se verá fuertemente afectado.
Los choferes sin licencia son un problema serio, en parte porque el estado impone un examen algo arbitrario, con preguntas difíciles de contestar, a tal grado que el propio gobernador Rick Scott ha pedido revisarlo. No solo es costoso tomar el examen por segunda vez, sino que las agencias que ayudan al público cobran grandes sumas por las clases para tomarlo dos o tres veces. El no tener licencia también aumenta el delito de no tener seguro, lo cual afecta a todos los que sin culpa se ven en un accidente con alguien que no tiene seguro. En esos casos, al asegurado muchas veces le suben la prima de su seguro.
Pero si en algo podemos ayudarnos todos unos a los otros es en tratar conscientemente de manejar con un poco más de cuidado y cortesía. No pasa día en que alguien no te corte el paso sin poner un indicador para cruzar de una senda a otra o para doblar la esquina. Y no digo nada de aquellos que corren a 90 millas en zonas de 35 o en zonas escolares. Si solo tuviéramos un poco más de cautela y cortesía en nuestras calles, no tendríamos tantos accidentes.
Siga a Lydia Hidalgo en Twitter: @lydiahidalgo1
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de julio de 2015, 1:47 p. m. with the headline "LYDIA HIDALGO: Tráfico y bajas notas."