ROLAND J. BEHAR: Manipulación y equidad
De los actuales 47 países miembros de Consejo de Derechos Humanos de la ONU, 31 son constantes violadores de los mismos, mientras que 16 son aceptablemente respetuosos de los acuerdos tomados al respecto.
Violadores consuetudinarios:
Albania, miembro hasta el 2017, Argelia hasta el 2016, Bangladesh hasta el 2017, Bolivia hasta el 2017, Botsuana hasta el 2017, China hasta el 2016, Congo hasta el 2017, Costa de Marfil hasta el 2015, Cuba hasta el 2016 , El Salvador hasta el 2017, Estonia hasta el 2015, Etiopía hasta el 2015, Gabón hasta el 2015, Ghana hasta el 2017, Indonesia hasta el 2017, Kazakstán hasta el 2015, Kenia hasta el 2015, Latvia hasta el 2017, Macedonia hasta el 2016 , Marruecos hasta el 2016, Montenegro hasta el 2015, Namibia hasta el 2016, Nigeria hasta el 2017, Pakistán hasta el 2015, Qatar hasta el 2017, Rusia hasta el 2016, Arabia Saudita hasta el 2016, Sierra Leona hasta el 2015, Emiratos Árabes Unidos hasta el 2015, Venezuela hasta el 2015, Viet Nam hasta el 2016.
Respetuosos de los derechos humanos de modo aceptable:
Argentina hasta el 2015, Brasil hasta el 2015, Francia hasta el 2016, Alemania hasta el 2015, India hasta el 2017, Irlanda hasta el 2015, Japón hasta el 2015, Maldivas hasta el 2016, México hasta el 2016, Holanda hasta el 2017, Paraguay hasta el 2017, Portugal hasta el 2017, Corea del Sur hasta el 2015, África del Sur hasta el 2016, Inglaterra y el norte de Irlanda hasta el 2016, Estados Unidos hasta el 2015.
Por eso no es una extrañeza que el pasado 3 de julio el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas decidió adoptar una Resolución condenando a Israel sobre el informe de la ONU referente a la operación Margen Protector en Gaza del pasado verano. No es una sorpresa que la resolución, que fuera redactada por los palestinos y los Estados árabes, condenara a Israel por las vidas y pérdidas sufridas por civiles inocentes, pero ignorara completamente los cohetes lanzados por Hamas y el uso de sus civiles como escudos humanos. También ignora la crítica de la investigación a la parte palestina. Como era de esperarse, 41 países votaron a favor de la resolución, mientras que solo un país –Estados Unidos– votó en contra. Cabe destacar que en este consejo son los estados quienes están representados en el mismo y, por lo tanto, actúan basados en sus intereses y preferencias políticas.
Afortunadamente, la Corte Criminal Internacional, a pesar de estar adjunta a las Naciones Unidas, se rige por otros parámetros. Los jueces deben ser elegidos entre personas de alta consideración moral y que reúnan las condiciones requeridas en sus respectivos países para el ejercicio de las más altas funciones judiciales, o que sean jurisconsultos de reconocida competencia en derecho internacional.
En la práctica este principio ha encontrado su expresión en la distribución de los miembros de la Corte entre las principales regiones del mundo. Hoy en día esta distribución es la siguiente: África 3, América Latina y el Caribe 2, Asia 3, Europa Occidental y otros estados 5 y Europa del Este 2. Esta es la proporción que corresponde a la de los miembros del Consejo de Seguridad. Aunque no existe un derecho a la pertenencia por parte de cualquier país, la Corte siempre ha incluido los jueces de la nacionalidad de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Una vez elegido un miembro de la Corte, este no es un delegado ni del gobierno de su propio país, ni de la de cualquier otro Estado. A diferencia de la mayoría de los otros órganos de las organizaciones internacionales, la Corte no está compuesta por representantes de los gobiernos. Los miembros del Tribunal son jueces independientes cuya primera tarea, antes de asumir sus funciones, es hacer una declaración solemne en sesión pública que ejercerán sus atribuciones con toda imparcialidad y a conciencia.
Al parecer, esta diferencia se ha hecho evidente cuando la Fiscal Penal Internacional Fatou Bensouda rechazó un pedido por parte de Comoros bajo cuya bandera navegaba el Mavi Marmara para que se reconsidere la decisión de cerrar el sondeo inicial en el caso del acontecimiento de la flotilla que en el 2010 partió de Turquía hacia Gaza y fue interceptada por las Fuerzas de Defensa de Israel, incidente en el que fallecieron 10 ciudadanos turcos.
La fiscal gambiana declaró al Times de Israel la pasada semana que “la CPI estaba estudiando cuidadosamente la decisión y decidirá sobre los próximos pasos en su debido momento” y agregó: "La decisión de abrir una investigación depende de los hechos y circunstancias de cada situación".
Al parecer no todo está perdido, aún queda gente decente en el mundo. ¿A Ud. no le parece? A mí, sí.
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Esta historia fue publicada originalmente el 31 de julio de 2015, 2:48 p. m. with the headline "ROLAND J. BEHAR: Manipulación y equidad."