SABINA COVO: Los presidenciables en Fort Lauderdale
Creo que como pintan las cosas, y cuando Donald Trump termine con su cuarto de hora mediática, si es que no sigue subiendo en las encuestas (hay personas que verdaderamente les gusta Trump para presidente), los dos candidatos que pintan más fuerte son la ex primera dama, y secretaria de Estado Hillary Clinton, y el ex gobernador de la Florida Jeb Bush. Un presidente de Estados Unidos debe tener buena oratoria, y mostrar liderazgo, porque cuando aparecen las crisis, un buen discurso mueve el mundo, y la diplomacia mueve al Congreso. No se trata solo de tener buenas ideas. La experiencia en el manejo de liderazgo es fundamental.
Este pasado viernes se presentaron en la Liga Nacional Urbana cinco precandidatos presidenciales. Todos fueron invitados, pero no todos pudieron ir. Algunos, como Donald Trump, ni siquiera respondieron a la invitación. El evento, de tres días, este fin de semana en Fort Lauderdale, contó con la presencia de Hillary Clinton, el republicano Ben Carson, Jeb Bush, el demócrata Martin O’Malley, y Bennie Sanders (d).
En el evento, que apuntó primordialmente a una audiencia afroamericana, Hillary Clinton se mostró como la gran triunfadora, con ovaciones de pie, una oratoria equilibrada, y aires de victoria. Habló antes de Jeb Bush, y acabó (literalmente) de manera indirecta con el slogan de Bush “A Right to raise” (el derecho de subir), diciendo que eso sería imposible sin seguro de salud, y sin acceso igualitario a los derechos, o, cambiando las leyes de votación. (El discurso parece que hubiese sido diseñado y seguro fue así, para empezar la pelea con su contrincante).
Jeb Bush también se llevó muchos aplausos, pero no logró entusiasmar a la audiencia lo suficiente. Destacó su historial como gobernador, sobre todo en referencia a la educación de la Florida. Contó que el fundó la escuela chárter de Liberty City, y que ayudó a las madres solteras a recuperar su manutención. Le faltó entusiasmo al hablar, un poco de fuerza para exponer los puntos y entusiasmar a la audiencia.
El neurocirujano afroamericano republicano Ben Carson, ni siquiera porque la mayoría de la audiencia era de su raza, logró grandes aplausos. Contó que de niño era muy pobre, y que su madre nunca quiso vivir del gobierno, hablando de la igualdad de oportunidades y el sueño americano.
También se presentó el ex gobernador de Maryland Martin O’Malley, quien se refirió al sistema judicial y la manera en que Estados Unidos está manejando la justicia criminal, y el también demócrata Bennie Sanders, quien dio un dato impresionante que no se debe pasar por alto: los jóvenes hispanos entre 17 y 20 años en Estados Unidos sufren de una tasa de desempleo, según explicó, del 36 por ciento, y los afroamericanos, del 51 por ciento.
Todos los candidatos tocaron el tema del racismo, sobre todo cuando en Norteamérica ha habido varios disturbios por la muerte de afroamericanos a manos de la policía o de personas de la raza blanca, casos que todavía están en juicio. Si las primarias fueran hoy, las encuestas le darían a Trump el triunfo por los republicanos, pero, según los últimos números publicados, si él fuera el candidato de ese partido, le ganarían Hillary Clinton, Bernie Sanders, y hasta el vicepresidente Joe Biden si finalmente se postula. Creo que los republicanos van mejor con Jeb Bush.
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Esta historia fue publicada originalmente el 1 de agosto de 2015, 0:15 p. m. with the headline "SABINA COVO: Los presidenciables en Fort Lauderdale."