La libertad en las Américas
“Este proceso electoral nació fraudulento, señores, desde el primer día”, expuse en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, al enumerar las constantes y sistemáticas irregularidades del proceso electoral venezolano.
Tras reconocer la histórica y abrumadora victoria de Edmundo González-Urrutia en julio pasado, el Perú se convirtió en el primer país en señalar internacionalmente que el régimen bolivariano había perdido legitimidad desde el origen del proceso.
El hambre, el terrorismo de estado y las documentadas violaciones a los derechos humanos en la República Bolivariana de Venezuela —ese invento chavista que, junto a Cuba y Nicaragua, es el peor ejemplo del pérfido y metastásico socialismo en esta parte del mundo—nos impide callar.
Es más, los amantes de la libertad de este privilegiado continente debemos levantar la voz y hacer mucho más para erradicar todas las lacras que nos roban los sueños y asaltan nuestras democracias.
Siendo canciller del Perú, defender las libertades más allá de las fronteras de mi país fue algo natural, ya que como demócrata con históricas y comprobadas convicciones, no me he escondido ni abstenido de enfrentar al llamado de la historia.
Dado que este artículo se publica en la tierra de Thomas Jefferson, Martin Luther King Jr. y Rosa Parks, quiero creer que la renovada democracia que pronto ocupará la Casa Blanca no será esquiva a su compromiso con Venezuela.
Es más, deseo que duplique su compromiso militante con la libertad de los venezolanos y americanos, que implica cortar las manos de los iraníes, por cierto, muy metidas en Venezuela y allende sus fronteras.
La contundente victoria de Trump constituye un fuerte mensaje a las narcodictaduras de izquierda en América Latina. EEUU tiene la oportunidad de corregir los errores de su política exterior bien intencionada. Con el poder que detenta, no ha sabido ejercerlo.
Debió secar las arcas de Caracas dejando de comprarle petróleo y debió embargar todas las cuentas de los jerarcas del narcoestado chavista, además de quintuplicar las recompensas por la captura de Maduro, Cabello y Padrino: el triunvirato convertido en cártel, aunque son muchos más los mafiosos bolivarianos.
El presidente Trump contará con un potente equipo liderado por el secretario de Estado, Marco Rubio; secretario de estado adjunto, Chris Landau, y Enviado Especial para América Latina, Mauricio Claver-Carone.
No recuerdo que una administración de la primera potencia haya contado con un conjunto de altos funcionarios con un entendimiento tan profundo de las dinámicas de nuestra región, lo que podría traducirse en considerar a América Latina como una prioridad toda vez que Trump tiene muchas razones para priorizarla.
En primer lugar, la competencia estratégica con China, ya que América Latina se ha convertido en un campo de lucha geopolítica entre ambas potencias. Priorizar la región permitiría contrarrestar su influencia geoestratégica en el hemisferio. De no tomar acciones concretas, China tendrá carta abierta para seguir expandiendo sus muy variados y crecientes proyectos.
La migración y la seguridad también son factores críticos para la gestión de Trump. Priorizar América Latina resulta crucial para los EE.UU. Invertir en políticas que aborden la inseguridad y la falta de oportunidades económicas, también ayudará a los EEUU.
La lucha contra el narcotráfico es igualmente importante. México y otros son rutas críticas para el tráfico de fentanilo y otras drogas, que alimentan una crisis de sobredosis en EEUU.
Pero enfatizo una vez más: los regímenes autoritarios en Venezuela, Cuba y Nicaragua representan una amenaza para la estabilidad democrática en el hemisferio y esa debe ser nuestra conjunta máxima prioridad. Observaremos lo que decida el nuevo gobierno respecto a los próximos pasos en Venezuela.
Solo cabe una salida negociada o el derrocamiento de la cúpula asesina a manos de capitanes y mayores con mando de tropa y tanquetas.
Es la realpolitik, aun cuando quisiera pensar EEUU y otros países todavía podrían desempeñarse como mediadores. Hoy más que nunca resulta vital preservar nuestras libertades y sacar las manos de Irán y de otros pérfidos actores de nuestro continente.
¡Viva la libertad de los americanos!
Javier González-Olaechea Franco es excanciller de la república del PerúJavier González-Olaechea Franco es excanciller de la república del Perú.