Marco Rubio: Incrementar la seguridad de EEUU por medio de la cooperación con el Caribe | Opinión
Cuando el presidente Donald Trump asumió su cargo se comprometió a asegurar que nuestra política exterior estuviera alineada con los intereses de nuestra nación. Para realizar su visión, estamos colocando a nuestra región en primer lugar. Estamos fortaleciendo los lazos con amigos y socios en nuestro hemisferio, incluyendo el Caribe.
Mi viaje a Jamaica, Guyana y Surinam reafirma la importancia de esta estrategia. Los líderes de estos países, así como los líderes de Barbados, Trinidad y Tobago, y Haití entienden lo que está en juego y están dispuestos a trabajar arduamente para hacer lo correcto.
Es una relación única, y que hemos ignorado por demasiado tiempo. Estados Unidos y el Caribe están unidos por valores comunes, herencia cultural y por nuestra comunidad. Juntos trabajamos para crear una región más segura, abordar la crisis de inmigración ilegal, y eliminar las organizaciones criminales transnacionales que amenazan a nuestros países, así como para identificar oportunidades que catalicen el tremendo potencial económico del Caribe al promover inversiones privadas en el sector de la energía.
Estados Unidos y el Caribe reconocen que nuestro bienestar y seguridad están entrelazados. Se suele decir que el Caribe es nuestra “tercera frontera”. Como Secretario de Estado, superviso la aplicación de la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe (CBSI, por sus siglas en inglés). Junto con 13 socios del Caribe, la CBSI contribuye a interrumpir el tráfico de armas y narcóticos ilícitos y contrarresta a las organizaciones criminales transnacionales que socavan la seguridad de Estados Unidos.
La CBSI cumple con un apoyo tangible y resultados significativos. En Surinam estamos instalando un sistema de inmigración y aduanas moderno para examinar a los viajeros de manera eficaz, algo que beneficia a nuestros dos países.
En Jamaica estamos trabajando para desmantelar un circuito de “fraude de loterías” que engaña a ciudadanos de Estados Unidos y de Jamaica con la sustracción de más de $1000 millones de dólares al año y que impulsa los crímenes violentos en la isla.
En Trinidad y Tobago apoyamos la unidad de inteligencia sobre crímenes con armas de fuego de la región del Caribe que está asociada con las agencias del orden de Estados Unidos para contrarrestar el tráfico de armas de fuego ilícitas que son suministro para las organizaciones criminales transnacionales.
Nuestra colaboración hace que la región sea más segura, no solo para estos países sino también para los millones de turistas de Estados Unidos que visitan el Caribe.Al mismo tiempo, Estados Unidos ayuda a desencadenar el potencial económico de todo el Caribe.
Este es un momento histórico en el Caribe para la seguridad energética en donde unos desproporcionados precios de la electricidad y la energía han paralizado el crecimiento durante mucho tiempo.
Guyana y Surinam están posicionados para ver el incremento de su producción energética en asociación con empresas de Estados Unidos. Fue un honor visitar Guyana y reunirme con el presidente Irfaan Ali mientras trabaja para mejorar el desarrollo económico de su propio país, a la vez que ayuda a impulsar la seguridad energética mundial.
Su desarrollo creará buenos empleos en la región que ayudarán a erradicar la migración en masa. También empoderarán a otras naciones caribeñas para que se desarrollen y crezcan en los años venideros.
Durante mi visita, también fui testigo de los proyectos sin terminar y promesas vacías del Partido Comunista Chino (PCCh). China quiere tomar la materia prima y recursos del Caribe ofreciéndoles muy poco a cambio. La iniciativa de la “Franja y la Ruta” de Pekín promete a los países miles de millones en inversiones pero les deja construcciones defectuosas, deudas insostenibles, y comunidades empobrecidas. La diplomacia de la deuda le ha fallado a la región una y otra vez.
Por ejemplo, en el 2021, la empresa Matthews Ridge, construida por una compañía minera china, colapsó e inundó comunidades locales en el noroeste de Guyana. Carreteras que conectaban comunidades fueron asoladas, dejando a la población local sin acceso a suministros básicos y cuidados médicos, y los niños no podían asistir a la escuela.
En vez de cumplir sus compromisos con el pueblo de Guyana y reparar la represa, la compañía china simplemente construyó una nueva represa en otra ubicación.
La experiencia de Guyana con la empresa Matthews Ridge es vista por todo el mundo, pero especialmente en nuestra región con proyectos de “la Franja y la Ruta” que producen infraestructura que colapsan, tienen una degradación ambiental escandalosa, imponen cargas de deuda insostenible y resultan en abusos de derechos humanos.
Los socios regionales de China también participan en estas prácticas predatorias. Por años, el régimen tiránico de Venezuela ha explotado la dependencia del Caribe con la empresa de energía de Venezuela por medio de la estafa de Petrocaribe. Tras una década, muchos países todavía tienen dificultades para liberarse de ello.
Marco Rubio es el secretario de Estado de EEUU. Anteriormente, Rubio fue senador por Florida entre 2011 y 2025.