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Jorge Ramos: ¿Quién es culpable de la violencia en Los Ángeles? | Opinión

MAS DE 100 manifestantes se reunieron en Moore Square en Raleigh el lunes 9 de junio de 2025 para protestar contra las recientes redadas y arrestos de ICE en todo el país, incluida la detención del líder laboral David Huerta durante una redada en Los Ángeles.
MAS DE 100 manifestantes se reunieron en Moore Square en Raleigh el lunes 9 de junio de 2025 para protestar contra las recientes redadas y arrestos de ICE en todo el país, incluida la detención del líder laboral David Huerta durante una redada en Los Ángeles. tlong@newsobserver.com

Los Angeles - A un costado de la Placita Olvera —uno de los centros históricos de la comunidad latina— encontré dos camiones de carga con los restos de autos calcinados durante las recientes protestas.

Apenas quedaban pedazos de llantas y asientos. Todo era cenizas y metal retorcido. Eran robotaxis de la empresa Waymo, que suspendió sus servicios tras perder cinco vehículos. Estos autos, programados para detenerse ante peatones, fueron presa fácil.

¿Quiénes son los responsables de la quema de vehículos y los ataques a la policía? Hasta el momento hay cuatro arrestados, incluyendo a un indocumentado mexicano con antecedentes penales que supuestamente lanzó un cóctel molotov contra agentes, según The Washington Times.

Sin embargo, lo que sí está claro es que ni las organizaciones pro-inmigrantes ni la mayoría de los manifestantes están involucrados en estos actos vandálicos.

La diferencia es fundamental. Las imágenes de destrucción están siendo utilizadas por el presidente Trump y sus seguidores para reforzar la narrativa de que los inmigrantes son “invasores violentos”.

Pero la realidad es otra: la mayoría de los inmigrantes y manifestantes son pacíficos, trabajan, pagan impuestos y simplemente se oponen a las deportaciones masivas y la separación de familias.

En entrevista con la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, le pregunté quiénes iniciaron los disturbios. “Creemos que vienen de las redes sociales”, me respondió desde el centro de operaciones de emergencia. “Pero no sabemos quiénes son… lo que sí sabemos es que no lo hacen para apoyar a los inmigrantes; si les interesaran, no harían algo que atrajera a las fuerzas armadas de Trump”.

Al preguntarle sobre los 700 infantes de marina enviados por el presidente, respondió: “No tengo ni la menor idea de lo que van a hacer. No necesitamos a los militares”.

Bass está preocupada por la imagen internacional de la ciudad, especialmente en vísperas del Mundial del próximo año y los Juegos Olímpicos de 2028.

Mientras tanto, la narrativa que circula en redes sociales y algunos medios crea una percepción de caos generalizado que no representa a la ciudad: “El 99 por ciento de Los Ángeles está en calma”, afirma la alcaldesa.

Por otro lado, el gobierno de México tampoco tiene responsabilidad alguna en los hechos.

La secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, acusó sin pruebas a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, de incitar la violencia. “Y por eso la condeno”, dijo en un evento junto a Trump. Pero Sheinbaum fue clara: “Condenamos la violencia y llamamos a la comunidad mexicana a actuar de manera pacífica”, añadiendo que la quema de patrullas parecía “más un acto de provocación que de resistencia”.

¿De dónde sacó Noem esa información errónea? Es difícil saberlo, pero parece más un intento de buscar conflicto con México que una evaluación seria de los hechos.

Donald Trump, autodenominado “gran negociador”, tiene una oportunidad única para frenar la violencia y ofrecer soluciones reales a los millones de indocumentados que no son criminales y que merecen una vía legal para quedarse.

En un giro inesperado, Trump incluso reconoció que sus políticas están afectando negativamente a agricultores y trabajadores hoteleros, y sugirió que “vendrán cambios”.

“La violencia nunca es una alternativa viable.” Eso lo aprendimos de Gandhi, Mandela, Martin Luther King y César Chávez. Tampoco lo es en las calles de Los Ángeles. Pero eso no significa que haya que quedarse callados frente a los abusos de poder.

Los Ángeles ya le dijo que no a Trump. Ahora veremos qué hace él.

Jorge Ramos es un periodista independiente.

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