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Opinión

SERGIO MUÑOZ BATA: Las batallas por el agua

Agobiado por la sequía y los calores que secan ríos y evaporan el agua de las presas, por la contaminación de lagos y océanos, el calentamiento global que derrite la nieve de las montañas, el desperdicio de quienes malgastan el valioso recurso natural, y los incendios que consumen una buena parte del territorio, me preparo para las tormentas, inundaciones y deslaves que “El Niño” nos promete para este invierno en California.

Por su ausencia o por sus excesos, el agua es un serio problema no solo en California sino en el resto del mundo. De nada sirve intentar engañarnos con el color azul del planeta pues solo un 2.5 por ciento del agua que hay en la tierra es dulce y potable. Peor aún, desde 1950 hasta la fecha la población mundial casi se ha triplicado mientras que el consumo de agua se ha multiplicado por seis. Hoy, aproximadamente mil millones de personas se ven forzadas a tomar agua contaminada por carecer de agua potable y la escasez afecta a más de dos mil millones de personas. De todas las crisis sociales, económicas y políticas que podrían materializarse en la próxima década: guerras, proliferación de armas atómicas y convencionales, epidemias, ninguna es tan inminente como la del agua. Por desgracia, hasta ahora la mayor parte de la gente no se ha percatado ni de que existe el problema ni de que el hombre ha sido el principal causante de la escasez de agua.

En Colombia, un país donde llueve mucho y hay cinco grandes vertientes hidrológicas, en menos de tres décadas habrá escasez y mayor contaminación del agua si no se toman las medidas necesarias para revertir el desperdicio y mitigar la polución. La deforestación de los bosques, la invasión desordenada de tierras, ya sea por asentamientos de población o por desarrollo de industrias, y el pésimo manejo de la basura y de los desechos industriales son solo algunas de las causas del grave problema por venir.

En Venezuela, otro de los países más ricos del planeta en recursos hidrológicos, el problema más grave es la errática distribución del recurso natural. El agua abunda en el sur del país pero no donde habita la inmensa mayoría de la población: el 80% de los pobladores vive en el norte. La contaminación es otro problema grave. Solo una tercera parte de las aguas residuales recibe algún tipo de tratamiento descontaminante antes de descargarse en los ríos, lagos y mares del país.

En Panamá, el quinto país con más lluvias en el mundo, con 72 cuencas hidrográficas y más de 500 ríos, quizá el 30% de la población no tiene acceso al agua potable y el agua de casi el 60% de los ríos en la provincia de Panamá está contaminada o es de mala calidad.

El problema del agua es global, tiene causas parecidas y también podría tener soluciones globales. Según Jonathan Gómez Cantero, climatólogo consejero de la Unión Europea, si las políticas del agua y sus prácticas no cambian, para 2050 el sur de España, la región mediterránea, el Oriente Próximo, partes de la India, China y Australia se convertirán en desiertos. El manejo del agua en la mayoría de los países es profundamente irracional. Estados Unidos es el tercer país con mayores reservas de agua en el mundo y California produce más de la mitad de los vegetales (verduras, legumbres y hortalizas) frutas y nueces que consume el país pero la industria agrícola representa solo el 2% del Producto Interno Bruto del estado mientras que consume el 80% del agua disponible. Producir una almendra en California requiere de cuatro litros de agua y una naranja necesita 80 litros.

California se ha abocado a resolver el problema del agua estableciendo medidas de conservación del agua como el reciclaje, ofreciendo incentivos a la gente para que sustituya el jardín delantero de sus casas con plantas desérticas, utilizando sistemas de irrigación de alta tecnología, regulando el consumo de los acuíferos subterráneos y construyendo una planta desalinizadora que podría ayudar a mitigar el grave problema. Todavía está por verse si California saldrá adelante pero hasta el momento los resultados de las nuevas políticas han venido dando buenos resultados. ¿Estarán haciendo lo mismo los países de América Latina?

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de agosto de 2015, 0:53 p. m. with the headline "SERGIO MUÑOZ BATA: Las batallas por el agua."

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