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Opinión

PEDRO CAVIEDES: El arribo

Nicolás Maduro, flamante dictador venezolano, ha decidido, viéndose con un 83% de desaprobación y unas elecciones legislativas cada vez más cercanas, deportar a todos los colombianos que se encuentran en Venezuela. La medida, que no deja de tener tintes nazis, con casas de colombianos marcadas que después son destruidas, ha creado una grave crisis humanitaria en la frontera que, dicho sea de paso, ha sido cerrada por las autoridades del país del Libertador Simón Bolívar.

Al mismo tiempo que esto sucede en Latinoamérica, con el 28% de aprobación en las encuestas nacionales del Partido Republicano, una persona que dice deportará a 11,000,000 de inmigrantes indocumentados de los Estados Unidos, se da el lujo de, primero mandar a sentar y luego, a través de un troglodita calvo, sacar a la fuerza a Jorge Ramos del salón donde daba una rueda de prensa. Y eso que no es, y espero que nunca llegue a serlo, presidente.

Pero en realidad a mí, por ahora, más que esa persona en sí, lo que me preocupa es ese 28% que lo aprueba; uno de esos salió afuera del salón donde aguardaba el periodista de Univisión, y le dijo que por qué no se largaba de su país. Su país. Según ese señor, e imagino que según la mayoría de los seguidores del demagogo de moda en el verano, este país les pertenece. Nosotros los latinos no somos más que unos invasores, como los colombianos en Venezuela, según Nicolás Maduro.

Me preocupa, decía, además de ese 28%, ver a unos periodistas esperando impasibles a que se sacara a la fuerza a un colega de una sala, simplemente porque quería hacer una pregunta. Ni uno solo protestó. Ni uno solo fue capaz de salirse, en señal de solidaridad con su colega. Yo quiero creer que en otras épocas esa sala se hubiese vaciado en un santiamén. Pero hoy la indiferencia manda. En el momento que lo están sacando, se observa a una de las informadoras que está sentada, hacerle señas con la mano a su camarógrafo, para que siga al troglodita mientras evacua a Ramos. Eso es todo. El resto solo mira, o ni siquiera, solo espera. Hoy por hoy el jefe es el rating, y el dueño no es otro que el que estaba en el púlpito, que cual capo de la mafia, con una mirada ordenaba a su matón de turno que tomara cartas en el asunto.

El jueves, el hombre de moda salió a dar un discurso en Carolina del Sur, hablando de su corte de pelo. Después, en una rueda de prensa, contestó a todas las preguntas de la mejor forma que yo he visto contestar a alguien sin decir nada y atacando a quien pueda, mientras se evade del fondo de los problemas.

Estados Unidos de Norteamérica, me temo decirles que ha llegado a su adorado prime time un Hugo Chávez, un Fidel Castro, un Silvio Berlusconi, un Vladimir Putin, un Nicolás Maduro. Estados Unidos de Norteamérica, es ahora o nunca, cuando su capacidad de raciocinio y su lógica están puestas a prueba. ¿Prevalecerá la seriedad y la responsabilidad, o simplemente el show se va a tomar ya hasta el cargo más importante de la nación, con las consecuencias nefastas que esto conlleva?

Felicito a Jorge Ramos por su valentía y la sobriedad y clase demostrada, ante el violento ataque cobarde y patético del que fue víctima, por parte de quien se supone dicta cátedra sobre el comportamiento que deben tener las personas en suelo norteamericano. Si por comportamiento y decencia lo midiéramos, el primero que tendría que largarse eres tú, Donald.

www.pedrocaviedes.com

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de agosto de 2015, 0:50 p. m. with the headline "PEDRO CAVIEDES: El arribo."

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