PEDRO CAVIEDES: Lo peor empieza antes
El ébola ha llegado a Nueva York y, aunque todo parece indicar que las autoridades tienen el problema bajo control, no deja de ser un caso un poco angustiante, en una ciudad de 8.4 millones de personas, con áreas de alta densidad poblacional y una red de transporte masivo que utiliza un gran porcentaje de sus habitantes. La ciudad es además una de las más visitadas del mundo y, por su historia y multiculturalidad, una de las que más inmigrantes recibe. El doctor Craig Spencer, de la organización Médicos Sin Fronteras, se contagió del virus en Guinea, a donde estaba atendiendo pacientes con ébola. El miércoles se dirigió a Brooklyn desde el Bronx, donde reside, para ir a un establecimiento de bolos, y después tomó un taxi de Uber para regresar a su casa. Al otro día descubrió que tenía temperatura de 103 y llamó a los servicios de urgencias.
Por ser el ébola una enfermedad que se transmite solo cuando el enfermo presenta los síntomas, y solo con el contacto de fluidos, vómitos o heces, es muy probable que no haya contagiado a nadie. Sin embargo, con éste ya son tres los casos de ébola que se presentan en los Estados Unidos, y la ansiedad de la gente crece. Yo me pregunto, si como en el caso de Nigeria (de donde ha sido erradicada), los gobiernos de los países desarrollados se hubiesen movilizado cuando todavía no había una epidemia, ¿no se hubiese evitado todo esto?
Hace poco escuché un discurso en el que el presidente Obama clamaba porque el liderazgo de los Estados Unidos seguía intacto, ya que es a este país donde el mundo mira para que asuma el liderazgo cuando se presentan problemas graves. Y es cierto. Nadie pensaría en Rusia o China para que tome el control de lo que está pasando con el ébola, ni mucho menos para que paren el terrorismo descontrolado de los dementes del ISIS. Pero creo que en muchos aspectos ese liderazgo, cuando se trata de afuera, no contiene esa dosis de preparación para lo peor que le vimos el jueves a las autoridades de Nueva York. Quizá le saldría mucho menos costoso, en todo sentido, si en lugar de esperar que los problemas se salgan de su cauce, ayudaran antes a prevenirlos.
El terrorismo, el narcotráfico, las epidemias, entre otros, son problemas que si bien causan un daño enorme en las naciones donde suceden, también de una forma u otra terminan haciéndole un daño terrible a las personas de los Estados Unidos, ya sea en forma de adictos dentro de sus fronteras, de soldados muertos en combate fuera de éstas (en el caso de septiembre 11 el terrorismo también afectó a las personas que viven dentro del país) o de residentes, visitantes o ciudadanos contagiados afuera con virus, como en el caso del ébola, y anteriormente del sida.
Una de las grandes causas de estos flagelos es la pobreza. El terrorismo crece en gran parte a partir de un resentimiento, sumado a que la falta de educación de los jóvenes, es caldo de cultivo para los radicales. Si uno mira la lista de los cabecillas narcos a lo largo de la historia de países como Colombia o México, es claro que ninguno proviene de familias pudientes (no quiero decir con esto que algunos miembros de la alta sociedad no se involucren de alguna forma en el negocio, o en corrupción) y que los ejércitos que reclutan para defenderse, se alimentan también de jóvenes que provienen de los estratos más bajos. Las terribles condiciones sanitarias y de miseria en la que viven tantas personas en muchos países de África, producen estos virus que en muchos casos son transmitidos a los seres humanos por animales, o por el contacto con sus cadáveres y excreciones.
¿No sería entonces mejor que en lugar de sangrientas y costosísimas guerras contra el narcotráfico y el terrorismo, y de movilizaciones gigantescas de ayuda cuando ya los virus son una epidemia que amenaza al mundo, que los países desarrollados, con los Estados Unidos a la cabeza, utilizaran estas enormes cantidades de recursos económicos y humanos en ayudar de una forma eficaz, construyendo infraestructuras y colegios por ejemplo, a que la pobreza sea erradicada de la faz de la Tierra?
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Esta historia fue publicada originalmente el 25 de octubre de 2014, 3:00 p. m. with the headline "PEDRO CAVIEDES: Lo peor empieza antes."