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Opinión

ARMANDO GONZÁLEZ: John Boehner y su época

La época de John Boehner en el Congreso de Estados Unidos está llegando a su fin. El pasado día 25 Boehner anunció su renuncia, efectiva al final de este mes. No solamente su renuncia como líder de la Cámara de Representantes, la tercera posición más alta del país después del presidente y el vice, si no su renuncia como representante.

Los primeros comentarios de los analistas sobre las razones de Boehner para esta decisión trascendental se centran en dos posibilidades: Boehner, un católico devoto, ha soñado por años en traer al Papa al Congreso y, habiéndolo logrado, su misión ha terminado. La otra posibilidad, con la cual yo concuerdo, es que Boehner ha perdido el apoyo de la mayoría republicana en la Cámara y corría el peligro de ser remplazado por sus propios copartidarios. Pero hoy, por un momento de lucidez, de claridad, de pausa, de deliberación, de reflexión, pensemos en qué necesita el país para navegar las aguas actuales.

La historia de Boehner no es la historia de un mal individuo. Es, más bien, la historia de un hombre decente en época de indecencia, de un hombre normal en época de anormalidad, de un hombre estable en época de inestabilidad. En una época normal, Boehner habría sido un líder perfectamente adecuado.

Pero el problema es que nuestro país, nuestra sociedad, ha descendido al nivel de demencia. La deuda nacional se ha duplicado de 9 a 18 trillones de dólares en solo una presidencia. ¿Se acuerdan los lectores de cuántos ceros hay en un trillón? Hay doce (es el billón español). La deuda nacional es de $18,000,000,000,000. Cada ciudadano de Estados Unidos tiene una deuda de $60,000. Y esto es una realidad que nos negamos a reconocer: Nuestro país esta en bancarrota. No en 10 años, no en 20 años, sino ¡ahora mismo! Si el resto del mundo se uniera y demandara el pago, seríamos Grecia. Estamos en pie porque nadie ha tenido las agallas para echarnos abajo y reimaginar un mundo sin el poder de Estados Unidos al timón.

Hemos asesinado cientos de millones de criaturas por nacer a nombre de una vaga noción de “libertad” para las mujeres. Libertad contra maternidad. Libertad contra la vida. Libertad contra el amor. Libertad contra la compasión. Libertad contra la familia. Libertad contra la comunidad. Libertad contra la responsabilidad. La opinión pública favorece el salvar a esos niños por nacer cuando la vida de la madre no está en peligro, pero esa opinión nunca logra prevalecer en nuestro proceso legislativo.

Nuestra Corte Suprema de Justicia ha desmantelado la más antigua y orgullosa institución en la civilización humana: el matrimonio entre un hombre y una mujer. La mayoría de los estadounidenses también se oponen a esta decisión. Esto crea una situación en que más de la mitad del país y, a veces, cerca del 70 por ciento despierta cada mañana impotente para detener la degradación moral que se ha convertido en la norma.

En el exterior, los salvajes tratan de liquidar nuestra civilización. Al-Qaeda e ISIS compiten entre sí para crear nuevos métodos de asesinar. Irán se prepara para asesinatos en masa en una escala sin precedentes y, la misma coalición de sumisos occidentales continúa cediendo, encabezados por nuestro presidente.

Este no es el momento para acomodo, para cortesía, para diplomacia, para gentilezas, para las refinadas cualidades de carácter que describen a un líder legislativo en épocas saludables para la nación. Sería altamente deseable si pudiéramos tener a un Boehner al timón de una nave que navega apaciblemente en aguas tranquilas, sin levantar olas, su proa alta y orgullosa. Pero esa no es la situación. La nave se está hundiendo muy rápidamente y no puede reflotarse simplemente tirando lastre por la borda.

Es triste ver a un buen hombre marcharse. Quiera Dios que en el Congreso, o en gobiernos estatales, o en el sector privado haya un hombre o una mujer que oiga este llamado. El país necesita un héroe.

A John Boehner le deseo lo mejor en su nueva etapa. Y, sinceramente, le agradezco su servicio.

AGonzalez03@live.com

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de octubre de 2015, 4:00 p. m. with the headline "ARMANDO GONZÁLEZ: John Boehner y su época."

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