EDUARDO J. PADRÓN: Los libros: cuenta regresiva
El pasado sábado, durante una hermosa acción plástica en la barriada de Wynwood, se ideó el cartel de la trigésimo segunda Feria del Libro de Miami, hecho que, traducido al lenguaje de los miles de lectores con que cuenta nuestra comunidad, marca la cuenta regresiva de la celebración del magno evento que se celebra de domingo a domingo: 15 al 22 de noviembre.
Este es un esfuerzo totalmente exitoso que hemos logrado juntos: los organizadores originales que creyeron que Miami era algo más que un destino turístico, en tiempos de incertidumbre social y apostaron por el libro, tal vez el mayor portador de cultura de la humanidad, y sus fieles seguidores que, desde entonces, han concurrido de modo masivo al encuentro único y mágico que se produce entre el autor y su lector.
Poco antes del evento que dio la clarinada de la Feria, con el hermoso mural Las tres musas, de la artista de fama mundial Diana “Didi” Contreras, por cierto, graduada del Miami Dade College, me encuentro un artículo en The New York Times sobre una circunstancia que ciertamente añoraba, el renacer del mercado del libro en su versión impresa y la disminución del consumo del electrónico. Curiosa paradoja.
Cuántas veces escuché augurar, no sin cierto pavor, que el libro se “pixelaría”. Que, en breve, deberíamos prescindir de ese sano fetichismo que nos hace manosear y hasta oler el aroma ancestral de las páginas impresas.
Pues el lector tradicional, entre los cuales me encuentro con mucho orgullo, ha manifestado un sonado comeback, de acuerdo al análisis brindado por el diario. El apocalipsis digital, tanta veces anunciado y que, incluso, llevara a la quiebra a distinguidas librerías, no se produjo.
En el 2015, precisamente, las ventas de e-book deberían superar según pronósticos a los libros impresos pero ha empezado a ocurrir lo contrario, el mercado electrónico se ha desacelerado en un 10%, durante los primeros cinco meses de este año, de acuerdo a la Asociación Americana de Editores, que colecta información procedente de 1,200 casas de edición.
Los libros impresos –es una conclusión preliminar– podrán lidiar mejor con la ola digital, mucho más que la música y la televisión. Los vendedores independientes de libros también están haciendo su agosto. La Asociación de Libreros Americanos contaba 1,410 miembros en 1,660 locaciones. Hoy han aumentado a 1,712 integrantes en 2,227 sitios.
Las grandes editoriales, por su parte, ya están acomodando espacio de almacenamiento y distribución para lidiar con tan alentadores e insospechadas predicciones.
Claro que la lectura de e-books se ha transferido a otras plataformas como son las tabletas e incluso los teléfonos inteligentes, pero resulta alentador saber que muchos lectores han regresado al libro tradicional, lo cual nos hace pensar en la perpetuidad y necesidad de eventos como la Feria del Libro.
Este año tenemos un Programa de Autores Iberoamericanos de primera. Escritores premiados con los más altos galardones internacionales como el Premio Alfaguara de Novela o el Princesa de Asturias; todos los géneros justamente representados, cuento, poesía, novela, ensayo, testimonio. Paneles de temas actuales y una vasta programación artística y culinaria para deleite de toda la familia.
Cuando nos acerquemos a la fecha prometo ser más específico con el programa aunque ya lo pueden consultar online: www.miamibookfair.com
Quería hacerlos partícipes de que la Feria del Libro de Miami, que ustedes hacen posible cada año, está al doblar de la esquina y que el precioso libro impreso sigue reinando en el universo de la sabiduría y el deleite.
Presidente del Miami Dade College.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de octubre de 2015, 0:03 p. m. with the headline "EDUARDO J. PADRÓN: Los libros: cuenta regresiva."