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Opinión

BENJAMIN F. DeYURRE: ¿Quiénes ganaron en los debates?


Hillary Rodham Clinton señala hacia un partidario después del debate de los aspirantes demócratas a la presidencia el martes 13 en Las Vegas, trasmitido por CNN.
Hillary Rodham Clinton señala hacia un partidario después del debate de los aspirantes demócratas a la presidencia el martes 13 en Las Vegas, trasmitido por CNN. AP

Muchos aducen que el debate republicano entre precandidatos a la Presidencia superó con creces en sintonía televisiva al reciente debate demócrata.

En verdad es dificil tener un candidato tan pintoresco como Donald Trump. Votantes de ambos partidos, independientes, inmigrantes, recién llegados, mujeres, gays y hasta turistas hacían fila frente a televisores públicos y privados con tal de ver y escuchar cada nueva payasada esgrimida por este personaje.

Se podría decir que Trump ganó el debate republicano, hecho que sin duda se corrobora vista su permanencia como líder absoluto en todas las encuestas.

Su verbo encendido en contra de los inmigrantes ilegales, su rechazo manifiesto al uso del idioma castellano en EE.UU. y su postura con relación a las mujeres, generan precisamente ese efecto en la sintonía del debate, ya que todos esperan oír cada vez un nuevo barbarismo proferido por el billonario.

Para la mayoría de los televidentes, Trump representa un show en el cual muchos se burlan o se ríen. Por eso permanece en el tope de las encuestas, que por supuesto, no es lo mismo que ejercer el sufragio el día de la votación.

Los otros candidatos republicanos, especialmente Jeb Bush, hábilmente parecen haber bajado la guardia; esperan a que se desgasten los epítetos usados por Trump o que la velocidad que alcanzó lo haga estrellarse.

El debate demócrata también tuvo una alta sintonía estimada en más de 25 millones de personas.

Aunque para muchos jóvenes el ganador fue Bernie Sanders, la candidata más centrada, más balanceada, fue sin duda Hillary Clinton, lo que la convierte en la verdadera ganadora del debate.

Sanders, astutamente, defendió a Hillary por el acoso que ha sido objeto por algo tan simple como sus correos electrónicos, cuando en la nación existen problemas tan graves como el mísero salario mínimo y la continua creación de empleos estadounidenses en el exterior.

El ex alcade de Baltimore y ex gobernador de Maryland, Martin O'Malley, promulgó un discurso de antología en sus palabras de cierre. Refiriéndose claramente al debate republicano y a Trump, enfatizó que “aquí no se ha hablado en contra de los inmigrantes, de los hispanos o de las mujeres”

La política en EEUU forma parte integral de la convivencia diaria. De ahí el impacto de los debates televisados. Desde luego, los votantes ganan cuando tienen oportunidad de ver las posturas públicas de sus candidatos y sus reacciones cuando son confrontados.

Los políticos ganan cuando observan los errores que cometieron, los cuales tratan de no repetir en futuros debates.

Los partidos ganan cuando pulen a sus candidatos en cada debate y los hacen llevar el mensaje adecuado.

Pero los que realmente ganan más son los canales de TV que tienen el privilegio de transmitir los debates; en efecto, este prime time es altamente cotizado por los anunciantes quienes pagan cifras exorbitantes para alcanzar ese segmento de la población que es tan importante para sus intereses.

Resulta que la mayoría de las cosas están enmarcadas por un beneficio económico. Siempre se llega al poder para dominar esa base económica, que es la sustentación de todo lo demás.

Si se toma el poder bajo el ámbito cultural-ideológico (léase señores feudales, monarcas o religiosos), se logra el control de la economía.

Si el poder se alcanza a través del ámbito jurídico-político (o sea elecciones, dictadura o golpes de estado), el propósito final es manipular los recursos económicos.

En otras palabras, el manejo de los fondos generalmente es lo perseguido, y desde luego, ese es el carácter de nuestro sistema, hasta ahora el mejor conocido. Por eso, los debates fueron, son y serán siempre un negocio más.

Y los extremos, históricamente, han sido negativos en todos los aspectos. Y ambos partidos tienen sus extremistas, evidentemente. ¿Tienen chance de ganar las elecciones? Probablemente no, de acuerdo con la regla general; sin embargo, toda regla tiene su excepción.

Economista y periodista. Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DEYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de octubre de 2015, 3:43 p. m. with the headline "BENJAMIN F. DeYURRE: ¿Quiénes ganaron en los debates?."

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