ARMANDO GONZÁLEZ: Hillary y los cuatro enanitos
El primer debate de precandidatos demócratas a la presidencia tuvo lugar el martes pasado en Las Vegas. Hillary Clinton compartió el escenario con el senador Bernie Sanders (D-Vermont), el ex-senador Jim Webb (D-Virginia), el ex-gobernador Martin O’Malley (D-Maryland) y el ex-gobernador Lincoln Chafee (D-Rhode Island).
Para describir el contenido del evento quizás debemos mencionar que comenzó con la interpretación del himno nacional por la cantante Sheryl Crow. Esto nos recordó el famoso pronunciamiento ecológico de Ms. Crow hace algún tiempo donde instó al público a que, una vez ejecutada la función de defecar, usaran solamente un cuadrito del rollo de papel sanitario para cumplir con el requerimiento higiénico y así ser consumidores responsables. Este fue un comienzo prometedor con lo que vino después.
El Comité Nacional Demócrata ha recibido críticas por su decisión de limitar el número de debates. Después de presenciar el aburrido e inconsecuente espectáculo del martes pasado, quizás las críticas disminuyan. Ninguno de los cuatro enanitos estaban interesados en retar a Hillary quien tuvo una noche tan fácil que, en medio del debate, extendió su mano a Sanders después que éste también declinó cuestionar los “malditos e-mails”.
Hillary usó sus oportunidades en el debate repitiendo sus cuidadosas respuestas y usando la “carta femenina”. Por lo menos tres veces repitió el glorioso prospecto de que Estados Unidos finalmente eligiera su primer presidente femenino. También prometió forzar a las compañías a pagar a las madres que acaban de dar a luz para cuidar a sus niños (asumiendo que no los han abortado primero), un “derecho” que Hillary firmemente apoyó con aún más entusiasmo al alabar la labor de Planned Parenthood y sus factorías de abortos.
¿Fue este un verdadero debate? No me imagino a los precandidatos republicanos tratando a un colega que marca el paso en la contienda pero que está bajo investigación por el FBI (perdón, cuya computadora está bajo investigación por el FBI) con guantes de seda. Las diferencias de ideas fueron ignoradas al extremo que Hillary, una favorita de Wall Street, se las arregló para disfrazarse como una versión más socialista que Bernie Sanders.
El “debate” fue una pobre propaganda para el partido, y quizás es la razón para limitar su número. Sanders habló de como él tiene la esperanza de que Estados Unidos, algún día, emule el socialismo escandinavo. Esa es la dirección en que el partido quiere llevar a Estados Unidos. Hubo apenas una o dos menciones de la Constitución. Los precandidatos prefirieron hablar de fronteras abiertas, gobiernos grandes, marihuana legal y costumbres escandinavas. Hillary se identificó, orgullosamente, como progressive y alardeó de su trabajo con el socialista Children Defense Fund recién graduada de Derecho. Podría haber impresionado aún más a su audiencia hablándoles del verano que vivió en Oakland trabajando para Robert Truehaft, un abogado abiertamente comunista que representaba a grupos como los Black Panthers en las décadas de 1960 y 1970. Aparentemente, Hillary está tan por delante de Sanders que no tenía que destacar esa etapa de su vida.
Y, ¿ahora qué? Yo sospecho que la prensa nacional, que es una extensión del Partido Demócrata, seguirá las órdenes de Hillary y Bernie y dejará de hablar de los e-mails de Hillary, sus numerosas violaciones de leyes federales y los potenciales daños a la seguridad nacional. Gente con menos poder estaría en camino de encausamiento criminal y se encontrarían, como mínimo, desacreditados y en desgracia personal y política. Pero me temo que muy pronto, a menos que el FBI tenga las agallas para confrontar a la líder demócrata y sus cómplices, el escándalo de los e-mails entrará en la zona del escándalo del Internal Revenue, “the IRS zone”, donde cada nueva revelación demostrará el enorme alcance de la ilegalidad, pero la prensa nacional simplemente lo ignorará.
Si Joe Biden quiere unirse a la comparsa mejor que lo haga ahora porque, una vez más, Hillary parece inevitable.
AGonzalez03@live.com
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de octubre de 2015, 3:25 p. m. with the headline "ARMANDO GONZÁLEZ: Hillary y los cuatro enanitos."