Peligran las estaciones de AM
Recientemente, se me rompió mi equipo de sonido y como es más económico comprarlo nuevo que reparar el dañado, fui directo a una popular tienda especializada en electrodomésticos para adquirir uno. Pero no fue una tarea fácil. Todo se complicó y me vi forzado a recorrer varios establecimientos para encontrarlo.
El primer problema fue la fealdad de los equipos. Los diseños se repetían: una especie de rombos bastante desproporcionados que rompían, para mi gusto, la armonía del equipo y carecían de la sencillez que necesitaba para colocarlo discretamente en mi casa. El segundo inconveniente era su procedencia. No importaba la marca, el sello se repetía como un mantra en todas las cajas: Hecho en China. De repente recordé la fábrica de equipos electrónicos Cosmos en Miami, que le dio empleo a tantas personas, la mayoría hispanos emigrantes, en los años 1980. Pensé también en la popular frase: “Hialeah, lluvia, fango y factorías”, y en su otro lema: “Ciudad que progresa”. Ya no hay casi factorías en Hialeah y el progreso se ha detenido, al lentamente transformarse la ciudad, también el país, en una nación de consumidores, y no en lo que debía ser, de productores/consumidores.
El problema más complejo que encontré a la hora de comprar el equipo de sonido fue que, la mayoría de los aparatos, no tenía la frecuencia radial AM. Sencillamente, ya no vienen en las nuevas unidades. Sin esa frecuencia no podré escuchar a Martha Flores, ni a Felo Ramírez y Yiky Quintana narrando los juegos de los Marlins. Me quedaría sin las noticias de la Actualidad 1020, mi estación favorita. Pensé en mis amigos colombianos sin Radio Caracol; en los haitianos que viven en Miami y que sintonizan las emisoras en creole. En los programas de debates. En los religiosos, y en otros de deportes, como básquetbol y fútbol, los dos tipos de fútbol.
Ninguno de los vendedores supo decirme por qué ya no traían la frecuencia AM. El supervisor de un establecimiento trató de darme una razón, pero era pueril: ya los jóvenes no escuchan AM, decía. Nadie pudo darme una explicación razonable, pero el hecho concreto y patético, era que no podría adquirir la consola que necesitaba.
La realidad es que solo en el área de Miami, hay cerca de 20 estaciones en inglés y español que transmiten en la frecuencia AM. Quitarla de los equipos de sonido es ir haciéndolas desaparecer, como ocurrió con la onda corta, que antiguamente traían casi todos los radios. ¿Por qué desapareció la onda corta? Poco a poco dejaron de instalarlas en los equipos y en la actualidad ya ninguno la trae. A estas alturas hay generaciones enteras que no saben que existía esa frecuencia, que fue esencial, por ejemplo, para mantener informado al mundo durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente por las ondas de la BBC de Londres.
Sin duda alguna, la FM es de mucha más calidad que la AM. De hecho, sus características técnicas ofrecen ventajas superiores; pero dejar de fabricar radios con AM fuerza a esas emisoras a migrar, si fuera posible, a la frecuencia FM para seguir transmitiendo, o las obligaría a cerrar, lo que dejaría sin empleo a muchas personas de esas radios y en dificultades económicas a familias enteras. Por otro lado, si la tecnología ha avanzado tanto, por qué no implementar esas técnicas actuales a la vieja onda AM, para así modernizarla.
Cuando en un área metropolitana como la de Miami hay, repito, unas 20 radioemisoras en frecuencia AM, no se puede decir que se está ante una crisis que conlleve a erradicar esa frecuencia. El número de estaciones en el dial denota todo lo contrario, es indicio de un interés sostenido para los anunciantes y el público en general. Es una señal de radio importante, en muchos casos de servicio público, usada por las autoridades, para alertar a los motoristas sobre accidentes, cierres, desvíos y construcciones en las carreteras. Muchas personas mayores pasan sus noches de insomnio, y soledad, en compañía de los programas de radio y micrófono abierto de la radio AM.
Desgraciadamente, parece que no habrá marcha atrás. Ya ha comenzado el desmantelamiento de las emisoras y con el método más efectivo y definitivo, no instalar la amplitud modulada (AM) en los equipos actuales. Así se impone “lo moderno”, a la fuerza.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de octubre de 2015, 4:45 p. m. with the headline "Peligran las estaciones de AM."