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Opinión

SERGIO MUÑOZ BATA: Guerra sin fin

Quebrantando su promesa de retirar el resto de tropas estadounidenses de Afganistán, el presidente Barack Obama anunció la semana pasada que este año Estados Unidos mantendrá casi diez mil soldados en ese país, y más de 5,000 para cuando termine su mandato en 2017. La razón, dijo Obama, es que la seguridad en el país es muy frágil y en ciertas áreas podría deteriorarse. En efecto, después de las invasiones estadounidenses a Afganistán en 2001 y a Irak en 2003, el conflicto en el Oriente Próximo ha empeorado y hoy no se circunscribe solamente a esos dos países sino que se extiende a Pakistán, Siria, Libia y Yemen.

Nadie sabe con precisión las cifras totales de muertos y heridos en Afganistán pero sí se sabe que han muerto o han sido heridos unos cuatro mil soldados estadounidenses y de las fuerzas aliadas. Nadie sabe con certeza el número de civiles muertos pero se calcula que tan solo en Afganistán, Irak y Pakistán, el número de muertos ronda los 370,000, que hay cientos de miles de heridos y casi 8 millones de seres humanos desplazados por la violencia de la guerra.

Durante el debate de los candidatos a la nominación del Partido Demócrata a la presidencia de la república, el senador Bernie Sanders dijo que “la invasión de Irak ha sido el peor error de política exterior en la historia de Estados Unidos”. Lo mismo dijo el ex gobernador Martin O’Malley, “conducir al país a una guerra bajo postulados falsos diciéndonos que había armas de destrucción masiva fue uno de los mayores yerros de la historia americana moderna”. Y también George Will, uno de los columnistas del Washington Post más conservadores que hay en el país.

Desafortunadamente esta no ha sido la única vez que Estados Unidos ha tomado decisiones erróneas en materia de política exterior, lo difícil es decidir cuál ha sido la peor.

En términos de duración, por ejemplo, la guerra en Irak ha sido más larga que la de Vietnam aunque precisar las fechas de este conflicto es difícil. Los franceses fueron expulsados en 1954 y la intervención estadounidense empezó en 1961 con John F. Kennedy, se extendió con Lyndon Johnson en 1965, y terminó con Richard Nixon en 1973. Es decir, el involucramiento estadounidense duró aproximadamente once años.

Si medimos ambos conflictos en términos de vidas humanas, Vietnam tuvo un costo mucho mayor. En esa guerra murieron más de 3 millones de personas incluyendo unos 60 mil soldados estadounidenses. La cuenta en Irak, hasta 2013, era de aproximadamente 150 mil civiles y casi 5,000 soldados estadounidenses, y su costo se calculaba en 2 billones de dólares ($2 trillion en inglés), pero el conflicto sigue.

Si los medimos en términos de efectividad, es evidente que ambas invasiones fueron un desastre pues ninguna de las dos consiguió su objetivo. Al fin de la guerra en Vietnam sucedió lo que EEUU quería evitar, la unificación del país bajo el comunismo. A doce años de la invasión de Irak el conflicto continúa y todo indica que la inestabilidad en Irak y en todo el Oriente Próximo continuará. Y esa es una de las grandes diferencias entre estos dos conflictos. En Vietnam el fracaso tuvo un comienzo y un final. En Irak, las reverberaciones del fracaso continúan 12 años después de la invasión y no hay final predecible a este drama. ¿Fueron justificadas las invasiones? Depende a quien se le pregunte: los republicanos justifican ambas; el resto del mundo ninguna de las dos.

Obama se equivoca al capitular ante quienes le aconsejan que con diez mil soldados en Afganistán la situación en dicho país y en la región va a mejorar, y que la seguridad de Estados Unidos depende de ese acto de desesperación. La presencia de tropas estadounidenses en el Oriente Próximo exacerba el sentimiento antinorteamericano, sirve al reclutamiento de fanáticos a las filas de los extremistas y no contribuye a la seguridad de ningún país.

A catorce años de distancia, Estados Unidos debería reconocer su fracaso y abandonar Afganistán. El objetivo de Obama debe ser reforzar la seguridad de Estados Unidos y no colaborar a que se perpetúe una guerra sin fin en Afganistán, aduciendo que la presencia de 10 mil soldados estadounidenses puede inclinar el fiel de la balanza.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2015, 0:06 p. m. with the headline "SERGIO MUÑOZ BATA: Guerra sin fin."

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