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Opinión

BENJAMÍN F. DeYURRE: ¿Quién ganó las elecciones?

Quien escribe esta nota tuvo la suerte de aspirar a representante estatal por el distrito 103 en la Florida, durante las pasadas elecciones acontecidas el 4 de noviembre.

Con la ignorancia que un novato pueda tener en una campaña política, pero con la objetividad que caracteriza a un periodismo ético, estos son a grandes rasgos los factores que conformaron la ecuación ganadora en esas elecciones.

El dinero: Como siempre y salvo escasas excepciones, un mayor fondo de campaña es directamente proporcional a las probabilidades de ganar; esto es, mientras más dinero se tenga, más voluntarios se pagan y más espacios se compran en los medios.

No es un secreto que grandes corporaciones respaldan a candidatos particulares con la esperanza que ellos defiendan sus intereses.

En ese sentido, las cámaras de comercio de cada ciudad pasan una lista a sus miembros de los candidatos que deben ser apoyados.

Los grandes negocios realmente son solo el 1% del electorado, pero logran que el 99% restante voten por sus candidatos, a pesar, incluso, de tener intereses contrapuestos en cuanto a salario se refiere.

La falta de unidad partidista: Esto ocurre en ambos partidos, pero en estas elecciones, este factor fue preponderante en el Partido Demócrata, particularmente en el Sur de la Florida.

Quien escribe esta columna no fue recomendado por su partido en el condado de Broward, debido a un “error de omisión”, a pesar de saberse, a priori, que si arrasaba en ese condado, podía ganar la elección.

Aunque sí fue recomendado por su partido en Miami Dade, las 40,000 papeletas distribuidas entre los votantes de Broward no mostraban al candidato del distrito 103, que a los efectos tenía votantes en siete de los precintos del condado. Este costoso error, sin duda, influyó en el resultado de la elección.

Por otra parte, un masivo apoyo publicitario fue manifiesto por funcionarios electos republicanos, mientras que en los demócratas, este respaldo fue muy limitado. No obstante, algunos apoyos públicos como al tasador de la propiedad y al representante estatal por el Distrito 112 resultaron infructuosos, sin que ello señale debilidad política de los que apoyaron; más bien refuerza el concepto que el prestigio no es transferible.

Además, entre los demócratas hubo un “divorcio” entre el partido estatal y el partido en Miami Dade. Mientras que los candidatos reclutados por el Estado (entre los cuales estuvo el suscrito por dos meses) gozaban de respaldo, los candidatos de Miami Dade tenían que buscarse su apoyo por su cuenta. En cambio, entre los republicanos vimos como muchos anuncios televisivos y radiales fueron pagados por el partido directamente.

La apatía: Las elecciones de medio término son extremadamente importantes porque determinan la mayoría en ambas cámaras. Como en efecto sucedió. Ello significa que si anteriormente la oposición al Presidente fue feroz, ahora está prácticamente garantizada en sus resultados. En Miami Dade salió a votar un 40% del electorado, quienes sin ser una mayoría porcentual, sí logran ganar comicios. Los votos anticipados aumentaron un 25% con respecto al 2010, así como las boletas ausentes, que por cierto, una empresa sin fines de lucro, cuyos voluntarios vestían pullovers anaranjados, recorrieron muchos vecindarios pidiendo a los votantes que solicitaran su boleta ausente. Sería interesante conocer la filiación política de los directivos de dicha organización con cientos de trabajadores que ejercieron esa función.

Las plataformas: Esta elección se ha caracterizado por una ausencia casi total de temas de campaña bien definidos. Mientras los candidatos a gobernador y a un escaño congresional se atacaban personalmente, los demás candidatos, casi todos (sin incluir al suscrito) se limitaban a repetir los mandatos del partido, sin mencionar en su plataforma otros temas que el electorado hubiese querido escuchar.

El segundo período presidencial: Históricamente se ha demostrado que el Presidente de turno en ejercicio, pierde popularidad, aunque mejore sus cifras de desempleo, inversiones, déficit y confianza. Si sabemos que esto ocurre y afecta a las elecciones de medio término, ¿por qué el Partido Demócrata no trató de mantener alta esa popularidad divulgando sin cesar los logros obtenidos?

Estos son los factores que, a nuestro juicio, han influenciado mayormente en el resultado de las elecciones. Para mí, como candidato, ha resultado una experiencia enriquecedora. Ese trajinar frenético a diario, las noches de trabajo incesante y las relaciones interpersonales desarrolladas fueron actividades extraordinarias que hay que vivirlas para conocerlas.

No en balde muchos políticos prefieren compartir sus ingresos actuales o renunciar a ellos, con tal de ser electos a un cargo público.

Economista y periodista, ex candidato a representante estatal por el Distrito 103.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de noviembre de 2014, 0:00 p. m. with the headline "BENJAMÍN F. DeYURRE: ¿Quién ganó las elecciones?."

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