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Opinión

PEDRO CAVIEDES: Los que dictan

Me parece que sí hubo una falla en la manera como los moderadores del debate republicano del miércoles pasado formularon sus preguntas. Pero de allí a que ahora los candidatos de ese partido se quejen de que la prensa no está con ellos, me suena a las declaraciones recientes de Donald Trump, reclamando que en sus inicios le tocó muy duro, porque su papá tan solo le prestó un millón de dólares.

Durante ya casi veinte años, el GOP ha tenido prácticamente para sí una de las más grandes corporaciones de las telecomunicaciones de la historia: News Corp. Este conglomerado, dirigido y en su mayoría propiedad de Rupert Murdoch, es el dueño de la cadena Fox News, el Wall Street Journal y cientos de canales de televisión locales, portales de Internet, estudios de cine, estaciones de radio, periódicos y tabloides, alrededor del mundo. No creo equivocarme al afirmar que fue gracias a News Corp que se dio el ascenso del Tea Party.

No solo ha brillado por su ausencia la objetividad de Fox News y sus afiliados a favor del GOP, sino que ha sido la cadena que más ataques frontales le ha dedicado al presidente Obama y su partido.

Pero no es este el único conglomerado que los patrocina. Los Koch Brothers, archimillonarios petroleros, son de los principales mecenas de candidatos y servidores públicos de este partido; no en vano niegan con tanta vehemencia una realidad tan evidente como el cambio climático.

No estoy diciendo con esto que los miembros del Partido Demócrata no reciban “donaciones” de corporaciones (reciben bastantes) solo que quejarse de tener en contra a los medios de comunicación, como lo hizo Marco Rubio, porque le resaltaron una verdad evidente, que no está yendo a cumplir con su trabajo en el Senado, o como lo hizo Ted Cruz, que hábilmente se quejó, repitiendo una a una las críticas que les habían lanzado los moderadores a sus rivales, es simplemente un juego de victimismo peligroso y falaz, más a la altura de un Nicolás Maduro o Rafael Correa, que de candidatos a presidente de los Estados Unidos.

Esto de que las corporaciones y todo tipo de organización privada sean las que dicten lo que se debe decir en los discursos de los servidores públicos, y los que determinen cuál debe ser su voto en la aceptación o creación de las leyes, es no solo una de las peores amenazas que se ciernen sobre la democracia, sino sobre el capitalismo.

¿Por qué? Porque si, como hizo la Corte Suprema, se liberan de repente los montos que cualquier organización puede donar a una campaña, así sea maquillados con Super Pacs, simplemente se va a armar una especie de guerra entre los que le donan a un partido y los que le donan al otro, y siempre va a quedar borrado el elector, esperanzado en unos políticos que no son más que títeres.

Y, claro, no faltará el lobby que alcance a servidores de ambos partidos, como la Asociación Nacional del Rifle, que consigue que una industria que fabrica artefactos de tanto cuidado como las armas, resulte absolutamente blindada a cualquier tipo de regulación, incluso a las puertas de una masacre tan pavorosa como la de Sandy Hook Elementary, o ante la evidencia de que cada semana hay una nueva matanza.

O la coyuntura en la que unos políticos les gritan a sus electores que bajarán los impuestos, y al final se los bajan a quienes les pagaron la campaña, y no al pueblo que votó por ellos, que de repente se encuentra con un aumento.

www.pedrocaviedes.com

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2015, 0:36 p. m. with the headline "PEDRO CAVIEDES: Los que dictan."

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